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A sus 20 años, Beatriz Lérida se ha consolidado como una de las grandes promesas de la natación paralímpica en España. Nacida en Valdepeñas (Ciudad Real), la joven deportista ha demostrado que la edad no es un obstáculo para destacar en el alto rendimiento, y que la determinación, la constancia y la capacidad de adaptación son claves para alcanzar la élite. Su trayectoria, ya repleta de logros nacionales e internacionales, la sitúa como una figura imprescindible en el presente y el futuro del deporte paralímpico español.
Beatriz Lérida cuenta con un entrenamiento adaptado para rendir al máximo nivel
El Comité Paralímpico Español (CPE) publicó recientemente un vídeo en el que se puede observar a Beatriz Lérida trabajando en el gimnasio. En él, la nadadora explica cómo modifica determinados ejercicios debido a su discapacidad física, ya que compite con “una pierna menos”, como ella misma señala con naturalidad. Lejos de ser un impedimento, esta circunstancia la ha llevado a desarrollar una rutina sumamente específica, pensada para optimizar su rendimiento en la piscina.
Una de las adaptaciones que muestra es la sustitución de la sentadilla tradicional por un ejercicio de prensa: "Hago un poco de prensa para sustituir a la sentadilla, porque para mí es más cómoda y me da bastante más estabilidad", comenta la deportista. Esta elección responde a la necesidad de encontrar movimientos que le permitan trabajar la fuerza de forma segura y equilibrada.
Otra de las máquinas que destaca es la destinada al hip thrust, un aparato que, según explica Beatriz Lérida, facilita notablemente el entrenamiento: "Tenemos la suerte de contar con una máquina específica. Me adapta muchísimo las cosas y me las hace más sencillas". Gracias a este tipo de equipamiento, puede fortalecer zonas clave para su desempeño sin comprometer su postura o su estabilidad.
Trabajo compensatorio y búsqueda de simetría
Además del entrenamiento habitual de fuerza, Beatriz Lérida realiza un día de trabajo compensatorio centrado en el muñón. Según explica en el vídeo, este tipo de sesión le resulta fundamental para mejorar tanto el equilibrio muscular como el manejo de la prótesis: "Como no podemos trabajar igual las dos piernas, hacemos un día a la semana de trabajo compensatorio con el muñón. Esto también nos ayuda a la hora de andar y a controlar mejor la prótesis".
La nadadora subraya que su objetivo es lograr la mayor simetría posible dentro de sus posibilidades: "Intentamos que todo sea lo más simétrico posible y que pueda compensar lo mejor posible". Esta visión integral del entrenamiento, que combina funcionalidad, fuerza y control corporal, es una de las razones que explican su notable progreso en los últimos años.
A pesar de su juventud, Beatriz Lérida ya sabe lo que es competir en unos Juegos Paralímpicos. Con solo 19 años, participó en París 2024, donde consiguió un valioso diploma paralímpico en la prueba de 100 metros espalda S9, un resultado que dejó claro su potencial internacional. Aquella primera experiencia olímpica no fue un punto final, sino el inicio de una etapa de ambición y crecimiento.
En septiembre de 2025, la nadadora manchega volvió a brillar en el Mundial de Singapur, proclamándose Campeona del Mundo en el relevo 4×100 estilos. Este título la situó definitivamente en el radar internacional como una competidora a tener en cuenta.
Su éxito también se refleja en el ámbito nacional: en la quinta jornada de la Liga AXA de natación paralímpica, Beatriz Lérida se convirtió en la gran protagonista al imponerse tanto en los 100 espalda como en los 200 estilos.
Rumbo a Los Ángeles 2028
Actualmente, Beatriz se encuentra inmersa en su preparación para los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028. Su evolución deportiva, su dedicación diaria y los resultados obtenidos la colocan como una de las grandes esperanzas del equipo paralímpico español.
Con un presente brillante y un futuro todavía más prometedor, Beatriz Lérida continúa forjando una carrera que inspira a deportistas y aficionados dentro y fuera del agua.
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