Lectura fácil
El ciclismo profesional vuelve a estar en el centro del debate por el uso de cetonas, sustancias que prometen mejorar el rendimiento y acelerar la recuperación. Aunque legales, su consumo genera dudas sobre la seguridad para la salud y la ética deportiva, y ha llevado a la UCI a analizar posibles regulaciones para su uso en competiciones de élite.
Cetonas y ciclismo profesional bajo la lupa
El ciclismo de alto nivel vuelve a centrar la atención en el uso de suplementos que podrían influir en el rendimiento. La Unión Ciclista Internacional (UCI) se encuentra en el foco tras conocerse que numerosos corredores de élite consumen estas sustancias de manera frecuente. Aunque su ingesta es legal, los efectos sobre la capacidad física y los posibles riesgos para la salud han reabierto un intenso debate.
Las cetonas son compuestos que el organismo genera de manera natural al entrar en cetosis, un proceso metabólico que se activa cuando la ingesta de carbohidratos se reduce considerablemente. En el ámbito deportivo preocupa especialmente el uso de cetonas como suplementos concentrados, habitualmente ingeridos en forma de bebidas o cápsulas, para intentar optimizar la energía y la resistencia durante entrenamientos y competencias.
Objetivos de su uso en ciclismo
Los equipos profesionales buscan aprovechar las cetonas con varios fines:
- Aumentar la capacidad de resistencia durante etapas largas.
- Favorecer la recuperación muscular tras esfuerzos intensos.
- Mantener niveles elevados de energía sin depender únicamente de las reservas de glucógeno.
Algunos estudios preliminares sugieren que podrían disminuir la fatiga mental y mejorar la eficiencia metabólica, lo que explica que varios equipos del World Tour hayan recurrido a su uso en los últimos años, aunque de manera discreta.
En términos legales, las cetonas no están prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje ni por la UCI. Esto significa que son legales, pero se encuentran en una “zona gris” ética: ofrecen potencialmente una ventaja competitiva frente a quienes no las utilizan, generando dudas sobre la equidad entre competidores.
Posibles riesgos para la salud
El consumo excesivo de estos compuestos no está exento de efectos secundarios:
- Puede provocar problemas digestivos, como diarrea o malestar estomacal.
- Existe el riesgo de alterar el equilibrio metabólico natural del cuerpo.
- No se conocen a fondo los efectos prolongados sobre órganos como el hígado o los riñones.
Por estas razones, los especialistas recomiendan precaución, especialmente en deportistas de élite que consumen suplementos de forma regular.
En general, la discusión sobre las cetonas en el ciclismo refleja un dilema clásico: cómo equilibrar la búsqueda de rendimiento con la seguridad y la ética deportiva. La UCI sigue evaluando la situación, considerando la posibilidad de establecer regulaciones o recomendaciones que orienten el uso de estas sustancias, evitando tanto riesgos sanitarios como desigualdades competitivas.
Añadir nuevo comentario