El renacer de un diseñador de moda: Mascarillas de alta seguridad

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28/04/2020 - 08:13
En la imagen, El diseñador Luis Álvarez Rodas en su estudio de Barcelona.

Lectura fácil

Luis Álvarez Rodas es un diseñador de moda establecido en Barcelona. El coronavirus le pilló de lleno cuando estaba a punto de lanzar la primera colección de su propia marca, en la que llevaba trabajando desde 2018.

Ahora las circunstancias le han llevado a transformar su negocio para producir mascarillas y demás material sanitario con el que hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Nacido en Paraguay, pero con nacionalidad argentina tras llegar con sus padres a Buenos Aires a la edad de siete años, Luis acabó llegando a España, donde reside desde hace 17 años, ahora en Barcelona.

El diseñador comenzó en el mundo de la moda en el año 2015

El coronavirus le ha llevado a reconvertir temporalmente su taller para ponerse a producir mascarillas antes incluso de llegar a poner en marcha su marca de diseño de moda, complementos y artículos de decoración para el hogar, relataba a Servimedia Luis Álvarez.

En 2015 un problema de salud detuvo su carrera como diseñador y maquillador profesional en prestigiosas marcas de moda. Una hernia cervical le produjo el pinzamiento de un nervio, provocándole grandes dolores en la espalda y los brazos.

Esto afectó a su trabajo, al cual no pudo volver a causa de las secuelas que le quedaron tras someterse a una operación, y que a día de hoy le siguen causando dolores, que le impiden trabajar en las mismas condiciones que antes.

El diseñador relata la pasión que tiene por su trabajo, y la sensación de impotencia que sentía al verse incapaz de llevarlo a cabo.

"Pensé, no estoy capacitado para seguir trabajando en una empresa, así que tomé la decisión de lanzar mi propio negocio para adaptarme a la nueva realidad y no tener esa presión que me habría supuesto estar en una de las grandes marcas en las que trabajaba anteriormente" comentaba el diseñador.

La esperanza volvía a renacer

En 2018, Luis Álvarez se enteró de que la Fundación ONCE contaba con un programa para proyectos de emprendimiento para personas con discapacidad.

Así que presentó un plan de negocio y consiguió una ayuda económica con la que poner en marcha su propia marca, ‘Studio Rodas’.

Desde entonces, ha trabajado en el desarrollo del proyecto, entrando en contacto con proveedores, buscando un local para el taller, comprando máquinas y realizando diseños.

El diseñador tenía previsto aprovechar la temporada de primavera-verano para salir al mercado y facturar esa temporada por primera vez, pero la pandemia del coronavirus le ha dejado el proyecto parado.

Después de haber realizado una inversión económica, pidiendo un préstamo bancario para adquirir material de confección, dos máquinas industriales y para el alquiler del local en el que ha situado el taller.

Pero, ante esta situación, Luis cuenta que se ha visto en la necesidad de "sobrevivir y salir adelante", así que decidió adaptarse.

Viendo las noticias y todo lo que está pasando en el país y en el mundo, y notificando la dependencia de España hacia los países asiáticos para el suministro de mascarillas y material sanitario, el diseñador decidió ponerse manos a la obra.

El diseñador adaptó su taller para la confección de mascarillas, y aunque ha tenido que hacer una nueva inversión y "malabares con los números" ha sabido como renacer y reconvertir su negocio durante esta crisis que estamos viviendo.

Mascarillas con garantías plenas de seguridad

En el último mes, además de trabajar en el diseño de un par de modelos de mascarillas, Luis ha estado en contacto con nuevos proveedores para que le proporcionen los materiales indicados.

Su idea es "sacar una producción bastante importante de varios miles de mascarillas semanales con plenas garantías de seguridad", así como buscar potenciales compradores.

La tarea, sin embargo, no está siendo fácil debido a la situación, primero vio en los medios de comunicación una recomendación del Gobierno de varios proveedores del material necesario para elaborar las mascarillas.

Y finalmente el diseñador entró en contacto con una empresa de Barcelona que, debido a la gran demanda y a las dificultades ocasionadas por el estado de alarma, tardó dos semanas en hacerle llegar el material.

Ya ha podido poner en marcha la producción de un primer lote de 1.400 mascarillas, que espera poder vender y así dar paso a más producción. Espera poder ampliar el negocio y contratar a varias personas de su entorno.

El siguiente paso será comercializar las mascarillas, buscar compradores y más proveedores, para lo que señala que ya está planificándose con el objetivo de evitar nuevos retrasos en la adquisición del material y así producir mascarillas "de máxima calidad y seguridad".

El diseñador comenta que actuará "con la filosofía de generar puestos de trabajo en Barcelona y de trabajar con proveedores nacionales".

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