Lectura fácil
Un nuevo informe publicado por el Servicio de Vigilancia Marina Copernicus, dependiente de la Unión Europea, alerta que todos los océanos de la Tierra están actualmente afectados por la llamada “triple crisis planetaria”: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación atmosférica. Se trata del 9º Informe sobre el Estado de los Océanos, que se suma a los seis programas integrados en Copernicus, la iniciativa de la UE dedicada a la observación de la Tierra.
El documento, implementado por Mercator Ocean International en representación de la Comisión Europea y publicado recientemente en la revista científica State of the Planet, reúne el análisis de más de 70 expertos de Europa y otros continentes, convirtiéndose en un referente internacional para evaluar la salud de los océanos y sus impactos en los ecosistemas y la sociedad.
Cambios oceánicos y sus repercusiones globales con la triple crisis
El informe evidencia cómo los cambios en los océanos por la triple crisis están afectando múltiples aspectos de la vida en la Tierra: la producción de alimentos, la economía, las comunidades humanas, así como la regulación climática tanto regional como global. Entre los hallazgos más preocupantes destaca que el océano absorbe aproximadamente el 90 % del exceso de calor generado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero.
Desde la década de 1960, el calentamiento de los océanos se ha acelerado de forma notable, un fenómeno que los investigadores describen como indicativo de un “peligroso desequilibrio del sistema terrestre”.
Calentamiento acelerado y olas de calor marinas
El estudio advierte que las regiones con mayor biodiversidad marina están acidificándose más rápido que el promedio global, lo que aumenta el riesgo para numerosas especies en peligro. Además, los residuos plásticos se han detectado en todas las cuencas oceánicas, procedentes de cada continente, lo que agrava aún más la triple crisis ambiental.
Según el informe, las temperaturas de la superficie marina alcanzaron un récord histórico en la primavera de 2024, con 21 grados Celsius. Las olas de calor marinas, excepcionalmente intensas y prolongadas, afectaron vastas zonas del océano en 2023 y 2024, superando los registros previos de 2015 y 2016 en 0,25 grados. Algunas áreas del Atlántico estuvieron más de 300 días del año 2023 bajo condiciones de ola de calor marina, con graves consecuencias para la producción pesquera, los ecosistemas y las economías costeras.
Incremento del nivel del mar: un riesgo para millones
El informe subraya también que el nivel global del mar ha aumentado 228 milímetros entre 1901 y 2024, incrementando la amenaza de inundaciones y erosión en regiones costeras densamente pobladas, como las costas europeas, hogar de alrededor de 200 millones de personas.
Muchos sitios europeos catalogados como Patrimonio Mundial de la Unesco, ubicados en zonas bajas, podrían verse parcialmente sumergidos en los próximos siglos o milenios debido al aumento del nivel del mar. Marta Marcos, coautora del estudio y profesora del Departamento de Física de la Universidad de las Islas Baleares, explica: “El aumento del nivel del mar a lo largo de las costas españolas representa un riesgo creciente para comunidades, infraestructuras y patrimonio cultural”. Marcos advierte que sin acciones urgentes para reducir emisiones y fortalecer la resiliencia costera, el litoral español se verá progresivamente modificado.
Acidificación y especies en peligro
El informe de la triple crisis también analiza cómo la combinación de calentamiento y acidificación del océano está afectando a los ecosistemas marinos globales. En particular, de los países que generan más de 10.000 toneladas de residuos plásticos al año, el 75% de estos desechos se encuentra cerca de arrecifes de coral, ecosistemas ya de por sí vulnerables.
Durante el verano de 2023, una ola de calor marina récord en el Mediterráneo elevó la temperatura del agua superficial en 4,3 grados sobre la media. Esto favoreció la expansión de especies invasoras, como los cangrejos azules del Atlántico, que provocaron pérdidas del 75 % al 100 % en la producción de almejas en el delta del Po, y los gusanos de fuego, que afectaron la pesca artesanal en Sicilia.
Derretimiento del hielo polar
El estudio de la triple crisis oceánica también revela la disminución continua del hielo marino. En el Ártico se registraron cuatro mínimos históricos entre diciembre de 2024 y marzo de 2025, con 1,94 millones de kilómetros cuadrados menos de hielo que la media invernal a largo plazo, casi seis veces la superficie de Polonia. En la Antártida, 2024 marcó el tercer año consecutivo de extensión de hielo por debajo del promedio, con 1,6 millones de kilómetros cuadrados menos de hielo en febrero de 2025, cerca de tres veces la superficie de Francia.
El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, señaló que las conclusiones del informe son “un recordatorio preocupante de los retos urgentes”, la triple crisis que enfrenta el océano. Los datos reflejan la necesidad de medidas inmediatas para mitigar el cambio climático, proteger la biodiversidad y reducir la contaminación, si se desea preservar la salud de los ecosistemas marinos y la vida en la Tierra.
Añadir nuevo comentario