Parálisis de Bell, ¿qué es y por qué sucede?

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
11/12/2020 - 08:42
Muestras vacuna Pfizer

Lectura fácil

La conocida parálisis de Bell quedó registrada en 4 casos de personas voluntarias que se sometieron a los ensayos de la vacuna de Pfizer y BionTech.

Por su parte, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos, expuso que "cuatro casos en el grupo de la vacuna no representan una frecuencia superior a la esperada en la población general".

Por el momento, no hay indicios registrados que demuestren que existe algún tipo de relación con esta parálisis facial y la administración de la vacuna contra el COVID-19.

¿Por qué ocurre la parálisis de Bell?

Este tipo de trastorno es una parálisis facial temporal reducida que sucede por el daño o trauma que pueden sufrir uno de los dos nervios faciales.

Cuando sucede, el nervio facial afectado deja de realizar sus funciones, ya que se interrumpe las "órdenes" que el cerebro envía a este músculo de la cara.

Así lo explica el National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NIH), que también añade que a consecuencia de la parálisis de Bell se produce debilidad o parálisis facial.

Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, conlleva mayor riesgo en mayores de 65 y menores de 13. Se desconoce porqué surge esta patología, pero los expertos apuntan que puede estar relacionada con una infección viral, tales como la meningitis o el herpes.

Los expertos indican que se da una inflamación del nervio facial como reacción a la infección, lo que origina presión dentro del canal de Falopio lo que da lugar a un infarto.

Para entenderlo mejor, los especialistas apuntan que ese infarto es una muerte de células nerviosas que se da por la falta de sangre y oxígeno suficiente.

La parálisis de Bell también se vincula con otras afecciones:

  • Influenza.
  • Infección crónica del oído medio. 
  • Sarcoidosis. 
  • Enfermedad de Lyme. 
  • Diabetes. 
  • Presión arterial elevada. 
  • Tumores. 
  • Lesiones faciales o fracturas de cráneo.

Detección de la parálisis de Bell

Aunque los signos de que se está produciendo la parálisis de Bell varían en cada persona, la mayoría de los casos afirman que esto aparece de forma repentina.

En otros casos, los signos pueden tardar en hacerse notar hasta 2 o 3 días, pero casi siempre se presentan en un lado de la cara, y pueden ir de leves a graves, según especifican en Medline Plus.

Entre los síntomas podemos encontrar:

  • Debilidad
  • Tics
  • Caída del párpado o de la comisura de la boca
  • Babeo
  • Dificultad para comer o beber
  • Sequedad del ojo o de la boca
  • Pérdida del gusto
  • Lagrimeo excesivo

Desde el NIH también añaden otra sintomatología que puede ayudar a detectar este tipo de parálisis:

  • Dolor o molestias alrededor de la mandíbula.
  • Dolor detrás del oído. 
  • Zumbidos.
  • Dolor de cabeza. 
  • Hipersensibilidad al sonido. 
  • Deterioro en el habla.
  • Mareos.

Por regla general la mayoría de los afectados comienzan con la mejoría a las 2 semanas de inicio de los síntomas

El NIH asegura que, en su mayoría, las personas afectadas se recuperan al completo, pudiendo regresar a su función normal de los 3 a los 6 meses.

Pero, hay casos en el que los síntomas permanecen por mas tiempo, pudiendo no desaparecer, cosa que se aplica a los casos más graves.

Pero una complicación común que presenta este tipo de parálisis facial es que puedan aparecer úlceras o infecciones e incluso ceguera. Esto puede ocurrir por uno de los síntomas anteriormente señalados: la excesiva sequedad y rascado ocular.

Es poco frecuente que la parálisis de Bell provoque un daño irreversible o un crecimiento anormal de las fibras nerviosas que den lugar a una contracción involuntaria de ciertos músculos al mover otros.

Añadir nuevo comentario