Día Mundial del Asma: Cómo saber si tienes asma

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07/05/2024 - 14:30
campaña para el Día Mundial del  ASMA

Lectura fácil

El asma es una enfermedad respiratoria crónica (de larga duración) que se caracteriza por la inflamación y obstrucción (reversible) de las vías aéreas y dificultad respiratoria. Se producepor una alteración a nivel bronquial (laringe-traquea-bronquios- vías respiratorias bajas o pulmón), esta alteración u obstrucción reversible puede verse mejorada de forma espontánea o con tratamiento. Se presenta de forma intermitente, es decir, en forma de ataques de asma. Puede provocar la limitación de las actividades cotidianas, en niños la capacidad para sentirse bien o prestar atención en la escuela.

Por causas no estudiadas, su frecuencia ha aumentado en los últimos 20-30 años. Se especula con la posibilidad de que dicho incremento podría estar relacionado con un posible trastorno de la maduración del sistema inmunológico de los niños de los países industrializados (hipótesis higienista), como consecuencia de la insuficiente exposición a bacterias e infecciones, derivada de los excelentes cuidados de la sanidad de estos países. Los sistemas inmunológicos de estos niños madurarían de forma inadecuada y favorecerían la aparición de enfermedades alérgicas y asma.

Día Mundial del Asma

El primer Día Mundial del Asma, en 1998, se celebró en más de 35 países conjuntamente con la primera Reunión Mundial sobre el Asma celebrada en Barcelona. La participación ha aumentado con cada Día Mundial del Asma que se celebra desde entonces, y el día se ha convertido en uno de los eventos de educación y concienciación sobre el asma más importantes del mundo.

El Día Mundial del Asma 2020 está auspiciado por la Global Initiative for Asthma (GINA), y tendrá lugar como cada año el primer martes del mes de mayo, es decir el  día 5 de Mayo de  2020, como una iniciativa para concienciar a la población de las cargas que supone dicha enfermedad a quien la padece y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones.

Este año la GINA utiliza el lema Basta ya de muertes por asma (Enough Asthma Deaths) para enfatizar que no deben producirse más muertes por asma. De hecho, acompañando a la estrategia de tratamiento escalonado, GINA  incluyó en el tratamiento de alivio un mayor uso de corticoides inhalados en asociación con LABA (o SABA) con objeto de evitar las muertes de los pacientes. 

Diferencias del asma en la edad pediátrica y adulta

El asma infantil tiene unas características que lo diferencian del asma en el adulto, aunque los síntomas son equivalentes. Estas diferencias son más evidentes en el lactante y preescolar e influyen en el diagnóstico, evolución y tratamiento. Por ejemplo, un niño con tos persistente que predomina por la noche, con el llanto o el ejercicio, puede hacer sospechar que tenga asma.

Es fundamental que padres y cuidadores faciliten al médico un relato detallado de los síntomas y posibles desencadenantes que van a permitir diagnosticar estos episodios de tos y ruidos como asma. Esta descripción es especialmente necesaria en los niños más pequeños, ya que es más difícil evaluar la función pulmonar que en los niños mayores, adolescentes o adultos.

¿Cuáles son los síntomas del asma?

Los síntomas característicos son:

  • Tos
  • Silbidos o pitidos cuando se respira
  • Sensación de ahogo
  • Dolor u opresión del pecho
  • Secreciones o mucosidad
  • Fatiga
  • Sensación de falta de aire

¿Qué es un ataque de asma?

El ataque o crisis de asma es el episodio de reagudización de la enfermedad, es decir ante un desencadenante como puede ser una infección viral, medicamentos, alérgenos, o irritantes como el humo del tabaco, el frío; se produce la inflamación con estrechamiento de la vía aérea y por consiguiente, una obstrucción del paso del aire hacia los pulmones, manifestándose una dificultad respiratoria (sensación de ahogo), acompañada de tos y ruidos respiratorios.

Entre una crisis y la siguiente, el paciente asmático suele encontrarse sin síntomas, aparentemente sano.

Quizás te preguntes ¿Cuáles son los factores desencadenantes más frecuentes?

Las crisis asmáticas pueden ser desencadenadas por numerosos factores: las infecciones respiratorias virales; los alérgenos del medio doméstico o el ambiente exterior como los ácaros del polvo, las cucarachas, plumas, pelos, caspa de animales, pólenes estacionales; los irritantes como el humo del tabaco, los olores, el humo industrial; cambios climáticos; el ejercicio físico; algunos alimentos y sus aditivos; fármacos (ácido acetilsalicílico o aspirina, ciertos antiinflamatorios); emociones intensas, o el reflujo gastroesofágico, que puede provocar una broncoconstricción refleja e iniciar una crisis asmática.

Los alérgenos más importantes en la producción de alergias respiratorias son los llamados aeroalérgenos: pólenes de muchas plantas, los ácaros domésticos (pequeños artrópodos presentes en los colchones, sofás, alfombras de nuestras casas), los epitelios y la caspa de animales domésticos (gatos, perros, roedores, caballos…), los excrementos de cucarachas y una serie de productos industriales del entorno profesional (panadería, peluquería, carpintería, industrias químicas, etc).

Los pólenes más importantes como productores de alergia en todo el mundo son los de las gramíneas. En España son además muy importantes el polen de olivo y el de parietaria. La mayoría de las plantas alergénicas polinizan en primavera

¿Qué tipos de asma hay?

El asma se diferencia según la causa en:

  • Asma atópico, extrínseco o alérgico: secundario a ácaros, pólenes, epitelios de animales, hongos, alimentos. Es el más frecuente.
  • Asma intrínseco: de causa no conocida.
  • Asma profesional: harinas, productos industriales, tintes de peluquería, cuidadores de granja, aves de corral, otros.
  • Asma por medicamentos: aspirina, antiinflamatorios, etc.
  • Asma inducido por el ejercicio.

En el caso de aparecer manifestaciones, ¿cómo se mide la función pulmonar?

Dado que las manifestaciones del asma pueden cambiar mucho de unas personas a otras, es fundamental para un correcto diagnóstico confirmar si existe obstrucción reversible de los bronquios mediante pruebas que evalúan la función de los pulmones.

Espirometría

Entre ellas, la más importante sin duda es la espirometría. Esta prueba es simple, fiable y proporciona una información inmediata sobre la función pulmonar. Consiste en soplar rápidamente por un tubo unido a un dispositivo electrónico (espirómetro) hasta vaciar el pulmón, tras haber llenado al máximo el pecho de aire. Esta prueba mide la capacidad pulmonar (capacidad vital forzada [FVC]) y el volumen de aire expulsado en el primer segundo (volumen espiratorio máximo en el primer segundo o [FEV1]), que son fundamentales para evaluar la situación del asma.

Cuando las personas tienen los bronquios inflamados, la espirometría detecta que el aire tarda más tiempo en salir, que cuando no lo están.

Broncodilatación

Para estudiar la reversibilidad de la obstrucción bronquial, se utiliza la prueba de broncodilatación, basada en repetir la espirometría varios minutos después de utilizar un medicamento de rescate para dilatar los bronquios (broncodilatador de acción rápida) y, luego, comparar ambas exploraciones.

La prueba se considera positiva si los bronquios se dilatan de forma significativa, lo cual confirma el diagnóstico de asma y permite medir el grado de obstrucción.

Medidor de flujo espiratorio máximo

Existe otro dispositivo mediante el cual el paciente puede realizar el seguimiento de su función pulmonar en su domicilio, denominado medidor de flujo espiratorio máximo (FEM o peak flow meter [PEF]), que complementa su plan de autocontrol. Se trata de un dispositivo portátil, ligero y económico. Es sencillo de manejar y actúa como un "monitor del asma", a través del cual se puede realizar un gráfico en el que se determinan tres zonas con los colores del semáforo (verde = normalidad, amarillo = alerta y rojo = peligro) según la función pulmonar que corresponde a la edad, la talla y el sexo de cada persona. De esta forma, el propio paciente puede conocer de forma objetiva su función pulmonar en cualquier momento. Las mediciones se anotan en hojas de autorregistro, junto a los síntomas y a la medicación utilizada, proporcionando una información que permite el autocontrol y facilita el seguimiento de los pacientes por los profesionales de la salud.

Recientemente se han desarrollado aplicaciones específicas para dispositivos móviles (App) que realizan estos autorregistros de forma automática.

Hiperrespuesta bronquial

En los casos en que con la espirometría normal se sospeche de la existencia de asma, se pueden realizar pruebas de hiperrespuesta bronquial, mediante la inhalación de forma controlada de substancias que favorecen la obstrucción bronquial (metacolina, adenosina, manitol, etc.).

FENO

También se utiliza la fracción exhalada de óxido nítrico (FENO), que informa sobre la inflamación bronquial y la respuesta a algunos tratamientos. Sin embargo, un valor normal de FENO no excluye la existencia de asma.

¿Cómo se trata?

1. Control ambiental

El primer paso del tratamiento es evitar el contacto con las sustancias que provocan la crisis de asma. El evitar el contacto con los alérgenos contribuye a un mejor resultado del tratamiento prescrito por el especialista y a una disminución de los síntomas.

2. Medicamentos

Se emplean para aliviar los síntomas producidos por la crisis de asma. Se denominan medicamentos sintomáticos y entre ellos están los corticoides, broncodilatadores beta-adrenérgicos, antileucotrienos y teofilinas.

Estos medicamentos alivian los síntomas, pero no harán desaparecer la causa de su enfermedad.

  • Medicamentos de uso crónico:
    Se utilizan para disminuir la inflamación de la mucosa y evitar las crisis de asma.
    • Corticoides inhalados. Son el tratamiento de primera línea
    • Cromonas. Cromoglicato, tienen un efecto antiinflamatorio menor que los corticoides.
    • Inhibidores de leucotrienos, son otra alternativa.
  • Medicamentos para las reagudizaciones:
    Se utilizan en forma ocasional, en ciclos cortos ante la crisis.
    • Broncodilatadores beta-adrenérgicos de acción inmediata y de acción prolongada.
    • Anticolinérgicos.
    • Teofilinas.
    • Corticoides inhalados  y orales.

3. Inmunoterapia

Conocida popularmente como vacunas antialérgicas: consiste en inyectar progresivamente dosis repetitivas del alérgeno al enfermo con el fin de disminuir o eliminar su sensibilidad hacia éste, evitando o disminuyendo las posteriores reacciones asmáticas.

La duración del tratamiento es de 3 a 5 años en la mayoría de los casos.
La inmunoterapia se utiliza para tratar casos de asma alérgico causados por sensibilización a polen, ácaros de polvo, epitelios de animales o ciertos hongos. Con este tratamiento, además de aliviar los síntomas de la alergia, disminuye la cantidad de tomas de medicamentos.

Es el único tratamiento según la Organización Mundial de la Salud, que puede modificar el curso natural de la enfermedad, debido a que trata la causa y no solo los síntomas de la enfermedad.

Está documentado científica y ampliamente que la inmunoterapia puede prevenir el desarrollo de asma en pacientes con rinitis alérgica y alta probabilidad de desarrollar asma.v

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