Las administraciones públicas ofrecen cursos gratuitos y ayudas económicas para que las personas desempleadas obtengan certificados profesionales y carnés habilitantes en sectores con alta demanda, como transporte, soldadura, electricidad o seguridad privada.
La Generación Z afronta el empleo con incertidumbre. Casi la mitad considera precario el mercado laboral y muchos jóvenes tienen dificultades para encontrar trabajo.