Las piscinas y playas favorecen los deportes inclusivos durante el verano. Adaptar las actividades acuáticas permite que personas con y sin discapacidad practiquen deporte, mejoren su autonomía y convivan en igualdad.
Los oftalmólogos advierten sobre el aumento de problemas oculares como conjuntivitis químicas y úlceras corneales durante las vacaciones y ofrecen pautas clave para evitar daños en la playa y la piscina.
Varias organizaciones sanitarias alertan del riesgo de sufrir lesiones medulares por zambullidas imprudentes durante el verano, cuando aumentan las actividades acuáticas.
La piscina del Centro de Tecnificación de Cáceres llevará el nombre de Guillermo Gracia, joven nadador cacereño con síndrome de Down y referente de la natación paralímpica.
Para convertirse en una piscina pública accesible, un lugar clave para el ocio, aunque muchas personas con discapacidad o movilidad reducida enfrentan barreras para acceder a ellas.