En verano, el interior del coche puede alcanzar temperaturas muy altas, haciéndolo incómodo e incluso peligroso. Para evitarlo, existen algunas recomendaciones.
Con el aumento de las temperaturas en verano, el golpe de calor se convierte en un riesgo serio para la salud. Afecta especialmente a personas mayores, niños, embarazadas y trabajadores expuestos al sol.
La segunda ola de calor del verano ha terminado, pero las temperaturas siguen siendo muy altas, lo que hace crucial beber suficiente agua para evitar golpes de calor.
A partir de los 35 grados, si hay alta humedad, puede haber riesgo para la salud, mientras que con 40, incluso con niveles bajos de humedad, es también peligroso, según la OMS.