La acuicultura gallega atraviesa una grave crisis tras la muerte masiva de mejillones provocada por un desplome histórico de la salinidad en la ría de Arousa, causado por el cambio climático.
Las ostras pueden ser aliadas clave contra el calentamiento global. Estos moluscos limpian el agua, absorben carbono y ayudan a restaurar ecosistemas costeros.