Comienzan las obras para evitar que la arena de La Magdalena desaparezca

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24/01/2018 - 16:02
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Santander, 24 ene (EFE).- El Ministerio de Medio Ambiente ha comenzado las obras de los dos espigones que evitarán que la arena de las playas de Peligros, La Magdalena y Bikinis de Santander desaparezca invierno tras invierno y acabarán con los rellenos que se repiten desde 2001, cada vez que se acerca una nueva temporada.

Estabilizar estas playas costará cerca de 2,3 millones de euros y Medio Ambiente confía en que las obras, que tienen un plazo de siete meses una vez finalizados los trabajos previos, se puedan ejecutar lo más rápido posible para que su uso en verano no se vea afectado.

Así lo espera la directora general de Sostenibilidad de la Costa del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Raquel Orts, que hoy ha asistido al "pistoletazo de salida" de las obras, junto a la alcaldesa de Santander, Gema Igual.

Tras estudiar distintas alternativas, se ha optado por la construcción de dos espigones que equilibren este sistema de playas, uno ellos en la zona del promontorio de San Martín y el otro a la altura del Balneario de la Magdalena.

El problema que se reproduce cada año es que la arena se desplaza desde la zona del balneario, donde existe erosión, a Peligros, tiende a acumularse en el extremo oeste y, por falta de apoyo lateral, se pierde más allá del promontorio.

Estas playas no siempre han sido como ahora las conocen los santanderinos y los turistas que las llenan todos los veranos. Antes Peligros era una playa de bajamar y de difícil acceso, de ahí su nombre, y hacia el otro extremo, el arenal acababa en el balneario de la Magdalena.

El cambio llegó en los ochenta, cuando la Autoridad Portuaria hizo rellenos con arenas procedentes de los dragados del puerto, ha recordado el jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria, Juan Antonio Osorio.

De media en los rellanos que se realizan desde 2001 se emplean unos 20.000 metros cúbicos de arena, aunque algunos años han llegado a los 85.000.

Cuando los espigones estén terminados se conseguirá una única playa con una forma en planta continúa. El objetivo del espigón de la zona de la Magdalena será retener la arena y que no se desplace hacia Peligros.

Con el que se construirá en San Martín, a la entrada de Peligros, se busca contener el pie de playa y evitar así que la arena salga hacia el canal de navegación del puerto. La actuación se completará con la redistribución de toda la arena del sistema.

En esta parte de la playa se ganará una zona verde de más de 2.000 metros cuadrados, con unas gradas que se podrán utilizar como solarium, ha explicado la alcaldesa, quien ha destacado que la estabilización de La Magdalena es una obra "muy importante y muy demandada".

Para Igual "lo lógico" no es invertir dinero cada año para reponer la arena, sino estabilizar estas playas para que estén preparadas para ser utilizadas todos los días del año.

El progreso de los trabajos dependerá en buena medida del tiempo que haga en los próximos meses. Mientras duren, se habilitará un paso para peatones de unos cuatro a cinco metros y también podrán acceder bicicletas.

El espigón de La Magdalena tendrá 195 metros cuadrados, de los que 130 se situarán sobre los restos del pantalán.

El de San Martín, de unos cien metros, se distribuirá en dos alineaciones, una exterior que seguirá la línea del promontorio y otra sumergida, perpendicular a la dirección del oleaje y que contendrá lateralmente la playa.

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