Cinco años después de la pandemia, el origen del Covid-19 sigue sin esclarecerse. Las teorías principales son que el virus pasó de animales a humanos en un mercado de Wuhan o que se filtró de un laboratorio.
La exposición a contaminantes atmosféricos como las partículas PM2,5 y PM10 se asocia con una mayor duración de síntomas de covid persistente, en parte debido a su impacto en la gravedad de la infección aguda.
Científicos de la Universidad de Barcelona han desarrollado una herramienta terapéutica basada en pinzas de polipurinas para frenar el virus SARS-CoV-2.
Un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP) concluye que la exposición a la contaminación del aire.
La pandemia y el rápido desarrollo de las vacunas fue un claro ejemplo de que el valor que aportan los medicamentos trasciende sus efectos sanitarios y se extiende a la sociedad y a la economía.