Una explosión en Beirut deja un centenar de víctimas, más de 4.000 heridos e innumerables daños

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Una fuerte explosión en el puerto de Beirut deja al menos 100 muertos y 4.000 heridos.

Beirut es la capital de El Líbano.

Las causas del incidente no están claras de momento,
aunque el mayor general Abbas Ibrahim, director de Seguridad General,
dijo a medios libaneses que la explicación podía estar en un depósito en el puerto
donde se habían almacenado explosivos.

Una fuerte explosión que este martes 4 de agosto por la tarde en un almacén de la zona del puerto de Beirut, la capital de Líbano, provocó al menos 100 muertos.

Además se contabilizan cerca de 4.000 heridos, así como "innumerables" daños materiales, según informó la agencia de noticias Reuters citando una comparecencia televisada del ministro de salud de Líbano, Hamad Hasan, en comentarios televisados.

El Gobernador de la ciudad informó en un primer momento a los medios locales de que un almacén pirotécnico sufrió un incendio y después explotó, pero con el paso de las horas quedó claro que no se trataba de simples fuegos artificiales.

Los servicios de emergencias y las Fuerzas Armadas trabajan en la zona para auxiliar a las víctimas

Se prevé que el número de víctimas vaya aumentando a medida que avancen los trabajos de desescombro dadas las devastadores imágenes que llegan desde la capital libanesa.

La explosión generó una enorme onda expansiva y se pudo sentir en toda la capital desde varios kilómetros de distancia. De hecho, testigos presenciales indicaron a la agencia EFE que hubo rotura de vidrios en viviendas a más de cinco kilómetros de la explosión y que los edificios sufrieron daños de diversa consideración en un radio de más de dos kilómetros. 

Según la cadena local LBCI, alrededor de 500 heridos de los casi 4.000 notificados por las autoridades han acudido al hospital Hotel Dieu, situado en el centro de Beirut, para ser atendidos. El complejo sanitario habría informado que ya no podría recibir a más víctimas, de acuerdo con la misma fuente. 

Otros centros de la capital estarían atendiendo un goteo constante de víctimas, según la agencia oficial de noticias, que además informó que en numerosos puntos sanitarios se empezaron a ver nutridas filas de donantes de sangre poco después del suceso y al aventurarse su desmesurada magnitud.

El suceso ha provocado una ola de solidaridad en la región. El Ministerio de Exteriores egipcio afirmó en un comunicado que sigue con "profunda preocupación" la situación y que El Cairo está comunicándose con las autoridades libanesas para conocer los detalles y enviar "toda la ayuda al país hermano en estas condiciones difíciles".

Israel ha negado su vinculación con los hechos

El Ministerio de Interior dio más detalles sobre lo ocurrido y señaló que en el almacén donde comenzó el incendio se guardaba material «altamente inflamable, incluido nitrato sódico» que fue confiscado «hace años» a un barco y permanecía retenido.

El ministro de Defensa de Israel, Gaby Ashkenazi, declaró a la televisión nacional que ellos no tenían nada que ver con lo ocurrido y apuntó a que «probablemente es un accidente». También desde el partido milicia chií de Hizbolá negaron cualquier implicación con lo sucedido. La fuerte tensión entre los dos enemigos hizo que en un primer momento se encendieran las alarmas sobre el origen de la explosión.

Medios como la cadena BBC también recordaron que el suceso se produjo en un momento delicado para el país, justo antes de conocer el veredicto del juicio sobre el asesinato del ex primer ministro, Rafik Hariri, en 2005. Se espera que el tribunal de la ONU emita el viernes su veredicto sobre los cuatro sospechosos de tomar parte en el atentado con coche bomba.

Líbano ya se encuentra sumido en una profunda crisis económica, arrastra una deuda pública de 90.000 millones de dólares, el 170% de su PIB, y en los pasados meses la libra libanesa ha perdido en torno al 80% de su valor frente al dólar. 

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