¿Sabías que algunos mamíferos son resistentes a ciertas enfermedades?

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
Algunos mamíferos, como este perrito, presentan bajo riesgo a padecer enfermedades neurodegenerativas

Lectura fácil

Un estudio confirma que los mamíferos son resistentes a algunas enfermedades.

Las enfermedades priónicas son procesos neurodegenerativos producidos por el metabolismo. 

Otras enfermedades pueden ser transmitidas incluso entre diferentes especies.

Por ejemplo, la comúnmente conocida como el mal de las vacas locas.

El riesgo de transmisión a otras especies existe sobre todo en aquellas que se encuentran en contacto con el ser humano.

Aunque algunas especies de mamíferos, a pesar de haber estado expuestas a enfermedades, están libres de padecerlas, confirman los científicos.

 

Centrándonos en las enfermedades priónicas, que son las causadas por el plegamiento aberrante de la proteína priónica celular (PrPC), que la transforma en una proteína con una estructura patogénica denominada PrPSc, podemos observar que dándose un malplegamiento se produce en mamíferos un grupo de enfermedades neurodegenerativas que son fatales dado que no existe tratamiento alguno.

Los priones pueden ser transmitidos entre diferentes especies, encontrando el mejor ejemplo en la encefalopatía espongiforme bovina (EEB), comúnmente llamada mal de las vacas locas.

Pero el riesgo de transmisión a otras especies existe, sobre todo en aquellas que se encuentran en estrecha relación con el ser humano.

Pero cabe destacar que hay algunas especies de mamíferos que, a pesar de haber estado expuestas a los priones, no parecen ser susceptibles a este tipo de enfermedades

Algunas especies de mamíferos presentan una baja susceptibilidad con respecto a las enfermedades priónicas

Entre los mamíferos que presentan muy baja susceptibilidad nos encontramos a los cerdos, conejos, caballos y perros, cuyas características han sido ampliamente estudiadas mediante modelos transgénicos.

Además los perros son los únicos que, hasta ahora, no contaban con un modelo transgénico que ayudase a explicar su inusual resistencia a las enfermedades priónicas.

Para explicar esta resistencia se generaron dos ratones transgénicos que modelaban la situación de los miembros de la familia Canidae.

Uno de los ratones produce la misma proteína priónica que podemos encontrar en un perro, mientras que el otro ratón transgénico presenta una mutación que lo hace similar al resto de especies susceptibles.

"Ambos modelos se inocularon con distintos priones para determinar su resistencia a los diferentes tipos de enfermedades priónicas. Ninguno de estos priones producía enfermedad en los ratones con la PrP normal de perro, mientras que los ratones transgénicos mutados de forma similar al resto de especies susceptibles, se infectaron con el agente responsable de la EEB", explica Joaquín Castilla, investigador Ikerbasque en CIC bioGUNE.

Animales completamente asintomáticos

El estudio ha revelado que una región concreta de la proteína priónica del perro parece ser la responsable de esta resistencia a los priones.

Esto podría utilizarse para estudiar con más profundidad cuáles mecanismos controlan el malplegamiento de la proteína priónica en mamíferos, pudiendo aportar datos novedosos en un proceso que, a día de hoy sigue siendo una incógnita.

“La principal dificultad es afirmar con rotundidad que uno de los dos ratones transgénicos generados que modelaban la PrP canina era completamente resistente a las enfermedades priónicas. Para llevar a cabo esa tarea, estos ratones fueron inoculados con numerosos priones para evaluar su susceptibilidad, esperando que mostraran resistencia a la enfermedad", señala Castilla.

Tras esperar el tiempo necesario para la aparición de la enfermedad, los ratones del grupo resistente se mostraron completamente asintomáticos

“Este resultado fue respaldado por estudios histológicos postmortem y con la aplicación de una técnica de detección de priones utilizada en el campo. Ambas pruebas arrojaron resultados negativos para la enfermedad priónica, convirtiendo en evidencia el hecho de que los perros son resistentes a los priones", añade.

El estudio que ahora ve la luz se ha desarrollado durante los últimos cinco años. Los estudios basados en inoculaciones de priones en modelos animales son siempre largos debido a los tiempos de incubación que presenta la enfermedad.

En este caso concreto, al intentar demostrar resistencia a la enfermedad, fue necesario esperar un periodo de tiempo aún mayor, que cubriese por completo la hipotética aparición de la enfermedad.

Una vez se cumplió dicho plazo, hubo que sumar el tiempo necesario para los estudios in vitro, incluyendo réplicas para determinar la reproducibilidad y los detallados estudios bioquímicos.

Añadir nuevo comentario