Las redes 5G permiten una vida más independiente a personas con discapacidad

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
07/01/2026 - 16:00
Usuarios del proyecto 'Incluverso 5G'

Lectura fácil

La integración de la tecnología en el ámbito social ha dado un salto cualitativo sin precedentes gracias al desarrollo de las redes 5G. Este lunes, la Fundación Juan XXIII y Nokia presentaron el segundo caso de uso del innovador proyecto 'Incluverso 5G'. Esta iniciativa pionera permite la supervisión remota de personas con discapacidad intelectual en viviendas supervisadas, utilizando para ello herramientas de realidad extendida y comunicaciones inmersivas de alta fidelidad basadas en redes 5G avanzadas.

La experiencia tuvo lugar en una de las viviendas de la entidad, donde Santiago, Javier y Rafael, usuarios del centro ocupacional, demostraron cómo la tecnología puede ser un puente hacia la libertad personal. En esta ocasión, los educadores que habitualmente les acompañan en sus rutinas diarias no estuvieron presentes físicamente, sino que se conectaron a través del dispositivo "búho" (u 'Owl/Snowl'), una pieza de ingeniería desarrollada por el equipo de Nokia XR Lab que aprovecha todo el potencial de las comunicaciones actuales.

Supervisión inmersiva y el papel de las redes 5G en la inclusión

El dispositivo "búho" no es una simple cámara de vigilancia; es un centro de comunicación bidireccional avanzado. Consta de una cámara de 360 grados, un altavoz y una pantalla que representa al profesional conectado en remoto. Gracias a la baja latencia y el gran ancho de banda que proporcionan las redes 5G, el educador puede utilizar unas gafas de Realidad Virtual (RV) para ver y oír en tiempo real todo lo que sucede en la vivienda, interviniendo solo cuando es necesario.

Esta metodología ofrece ventajas críticas frente a la videollamada convencional. La fluidez que permiten las redes 5G garantiza que el avatar del educador y sus movimientos de cabeza y boca estén perfectamente sincronizados en la pantalla del dispositivo. Para los usuarios, la sensación es de una presencia natural. "Nos sentimos más independientes, como si estuviéramos solos, pero estamos más seguros porque Nacho está en el búho", explicaron Javi, Santi y Rafa tras la experiencia.

Tareas cotidianas bajo la mirada del "búho"

Para testar la eficacia del sistema, se seleccionaron tareas domésticas que suelen requerir apoyo personalizado: poner la lavadora, tender la ropa, organizar el menú semanal o cocinar con robots de cocina y vitrocerámica. Los resultados obtenidos mediante cuestionarios y observación directa son reveladores: la supervisión remota reduce significativamente la necesidad de apoyos físicos y verbales directos, fomentando que la persona tome sus propias decisiones.

Álvaro Villegas, director del Nokia XR Lab, destacó que este proyecto es una demostración clara de cómo la tecnología mejora la vida de forma tangible. Según Villegas, las comunicaciones inmersivas, siempre apoyadas en las redes 5G de última generación, están transformando radicalmente la manera en que nos relacionamos y cuidamos de los colectivos más vulnerables.

Hacia una independencia total en 2026

La gran victoria de este enfoque es la ganancia en autonomía. Al eliminar la figura física del supervisor constante, el usuario se siente empoderado en su propio hogar. Además del beneficio emocional y personal, el sistema optimiza los recursos económicos y humanos de las entidades sociales, permitiendo que la distancia deje de ser una barrera para una interacción humana y cercana.

El éxito ha sido tal que los participantes han pedido mantener el dispositivo de forma permanente. Desde Nokia y la Fundación Juan XXIII han confirmado que, de cara al año 2026, el proyecto se expandirá a más domicilios. Esta ampliación será posible gracias a la madurez de las infraestructuras digitales y la estabilidad que ofrecen las redes 5G avanzadas en entornos urbanos.

El proyecto 'Incluverso 5G', financiado por el Programa de Universalización de Infraestructuras Digitales para la Cohesión (Unico I+D 6G 2022), se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Con más de 55 años de historia, la Fundación Juan XXIII reafirma así su compromiso con la inclusión, demostrando que la innovación tecnológica es, ante todo, una herramienta al servicio de la dignidad humana.

Añadir nuevo comentario