Es responsabilidad de todos trabajar juntos para crear entornos seguros y libres de 'bullying' en nuestras escuelas, donde los estudiantes puedan desarrollarse de manera saludable y sin miedo a la intimidación.
Un estudio reciente sugiere que la segregación escolar no es la mejor solución para los niños con necesidades especiales. En cambio, promueve la importancia de la inclusión.