Educar a través de cuentos

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19/03/2022 - 14:30
Imagen de un cuento

Lectura fácil

Tanto en la educación formal -escuelas, jardines de infancia- como en la educación dentro de la casa y en el seno de la familia, educar a los niños a través de cuentos puede ser una de las decisiones más ventajosas que se puedan tomar.

Algunas metodologías de la educación suelen dar un sitial de importancia superior a la utilización de recursos literarios, incluso desde las primeras etapas de la vida académica. Los cuentos y las fábulas, en ese sentido, forman parte del día a día de la educación.

Pero en el hogar, ahora que con internet es muy fácil dar con decenas de cuentos y fábulas sin tener que comprar absolutamente nada, educar a través de cuentos puede ser también una decisión interesante para ocupar a los niños y brindarles nuevos conocimientos.

La importancia de los valores

Si algo tienen las fábulas es el poder de reforzar los valores. Gracias a utilizar objetos inanimados o animales, llaman la atención de los niños. Pero es su contenido de valores -con moraleja incluida- lo que permite que los niños aprendan sobre lo que está bien y lo que está mal, y la referencia a las fábulas siempre será fácil de asimilar para ellos.

Imaginación y creatividad

Si bien el pensamiento no lineal no estará desarrollado hasta la adolescencia, la imaginación y la creatividad se ven profundamente estimuladas por los cuentos, sobre todo aquellos donde para entender la historia tienen que sumergirse en ellas.

No en vano, muchas veces conviene hacer presentaciones con imágenes, para que mientras vayan escuchando el cuento o la fábula también estén mirando la sucesión de imágenes, creando en su mente los mundos y aventuras que la historia narra.

Las habilidades lingüísticas

Los niños que están expuestos a los libros de cuentos tienen mayores probabilidades de aprender a leer, escribir y hablar con mayor fluidez en menor tiempo. Cuando eso se estimula con la presencia activa de los padres y de la escuela, los resultados pueden ser interesantes.

Los cuentos infantiles tienen la virtud de tener palabras reconocibles, líneas breves y, sin embargo, ser lo suficientemente claros como para entender por dónde va la historia. Por eso, con un poco de práctica, los niños cada vez le tomarán más el gusto a intentar leer por cuenta propia, lo que enriquecerá su lenguaje hablado, pero también la lectura y la escritura.

La construcción del hábito

A estas alturas de la vida nadie puede negar la importancia que tienen actividades como la lectura en la sociedad. Y es fácil que se construya el hábito para toda la vida adulta si desde niños se han incentivado estos propios hábitos.

Porque la única manera de que en la adultez una persona pueda leer y disfrutar desde un ensayo hasta una novela tiene más que ver con la facilidad con la que, cuando niño, leía sus primeros cuentos y fábulas que con cualquier otra cosa. Por eso, educar a través de cuentos no solo es favorable a corto plazo, sino para el resto de su vida.

Relajar

No se puede dejar de mencionar el hecho de que leer un cuento antes de dormir relaja a los niños y les permite descansar mejor. Pero también ocurre en los niños que tienen problemas con la ansiedad, los nervios o que sienten miedo. Algunos cuentos, de hecho, hablan directamente de esa clase de temas y pueden utilizarse para brindarle más confianza a los niños, haciéndolos más fuertes.

Finalmente, para los niños la asociación de la felicidad con las actividades de lectura -sobre todo cuando son cosas que se realizan en familia- es algo que se mantiene para toda la vida, siendo tal vez de los momentos más vívidos que puedan recordarse, por el hecho de ser un recurso literario que permite a la mente trabajar en su totalidad y mantenerse concentrada. Desde luego, el secreto está en encontrar los cuentos correctos y una metodología divertida.

Fuente: https://fabulastop.com/

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