Es necesario mejorar el diagnóstico y los tratamientos para prevenir estos episodios, adaptarse a las necesidades de las pacientes y prestar mayor atención a la necesidad de atención psicológica.
Las principales vulneraciones que sufren las mujeres incluyen la violación, la esterilización forzada, las pruebas de virginidad, la mutilación genital femenina o el matrimonio infantil entre otros.