La Generalitat de Cataluña propone un salario mínimo de 1.239 euros al mes

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La Generalitat catalana quiere diferenciarse del resto de España en todo lo posible. Y en este sentido, el gobierno catalán está diseñando un nuevo salario mínimo ajustado a la medida. Defienden que en Cataluña el nivel de vida es más caro, por lo que el salario también debería ser más alto.

El salario mínimo actual es de 900 euros

Esta nueva propuesta ya se conoce como «salario mínimo catalán de referencia (SMR)», que se ha estimado en 1.239,5 euros. Esta cifra es un 37 por ciento superior al actual salario mínimo interprofesional (SMI). Recordemos que el fijado por el Gobierno se sitúa en 900 euros mensuales.

La propuesta la ha anunciado por el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès. Ha tenido lugar tras reunirse el Pleno del Consell de Relacions Laborals (CRL) de Cataluña, en una rueda de prensa junto al conseller de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani, y la secretaria de Economía, Natàlia Mas.

Asimismo, Aragonès ha explicado que la finalidad de esta propuesta es aumentar el poder adquisitivo de la clase trabajadora de Cataluña. Uno de los objetivos es acabar con la pobreza en el trabajo.

No obstante, el Govern no puede fijar por ley su implementación. Aunque sí lo pueden impulsar a través de la negociación colectiva, la contratación pública y la política salarial de la Generalitat.

La Generalitat no tiene competencias

Aragónes reconoce que el Govern tiene «limitaciones competenciales en esta materia, que es el Gobierno del Estado quien fija el SMI por ley». Sin embargo, como ha explicado, esto no impide que desde el gobierno catalán se quiera «ir aumentando las retribuciones salariales de Cataluña».

Este nuevo cálculo se ajusta a las recomendaciones del Parlamento Europeo, el Comité Europeo de las Regiones y el Parlament de Cataluña, que indican que el SMR debería representar, como mínimo, el 60 por ciento de la media salarial de Cataluña.

También ha previsto otro criterio ajustado a las recomendaciones europeas. Se trata de utilizar como referencia la media salarial, de manera que el SMR se situaría en los 1.060,1 euros mensuales, 14.841 euros anuales.

Esta propuesta supone el inicio de un nuevo proceso

En este sentido, Aragonès ha asumido que el SMR no se implementará «de la noche a la mañana». Y es que no es tarea sencilla porque tiene un impacto sobre los presupuestos y la dinámica empresarial. A partir de esta fijación habrá que establecer unos periodos y marcar un calendario para implementar la propuesta.

Es una propuesta que supone el inicio de un nuevo proceso, debe pasar por el análisis de los agentes económicos y sociales para luego pactar con ellos.

«Si no hay un mercado de trabajo equitativo que da oportunidades y aborda sus retos, y uno de ellos es que no haya trabajadores pobres, no hay una comunidad y una sociedad justa y cohesionada», ha añadido el conseller de Trabajo.

La Generalitat alega disparidades entre regiones

Uno de los argumentos del Gobierno catalán es que el hecho de que el SMI fijado por el Ejecutivo central sea el mismo entre comunidades autónomas, crea desigualdad.

En palabras de Aragonès, puesto que hay disparidades en el coste de la vida entre regiones, hace que el SMI «sea claramente insuficiente para proporcionar un nivel de vida digna a los trabajadores».

En el caso de Cataluña, que tiene un coste de vida más alto, tener el mismo salario mínimo igual que en Andalucía o Extremadura empobrecería a los catalanes, según sus argumentos.

Por ello, ha considerado que el actual salario mínimo es poco equitativo y «no sirve para sacar de la pobreza a ciudadanos de Cataluña que, pese a trabajar, están en una situación de precariedad de ingresos».

Salarios estancados en los últimos años

El estudio elaborado por el Govern ha constatado que en la última década los salarios han registrado un estancamiento. Esto ha afectado principalmente a los trabajadores menos remunerados, derivado en gran medida a la recesión económica.

De producirse este aumento, afectaría al 31 por ciento de los catalanes. Por ello defienden que ante la posibilidad de que afecte en el empleo, los resultados demuestran efectos muy reducidos o directamente inexistentes. «El incremento del salario mínimo es una de las medidas más efectivas para acabar con la brecha salarial de género», defienden.

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