Estos son los productos ortopédicos que cubre la garantía y cómo actuar si se dañan

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10/01/2026 - 12:00
Productos ortopédicos y calidad

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Las sillas de ruedas y otros productos ortopédicos son herramientas fundamentales para la movilidad y la autonomía, pero no duran para siempre. A lo largo de su vida útil, pueden requerir reparaciones o reemplazos, y es importante conocer qué cubre la garantía, cómo actúa el sistema público de salud y qué hacer si se rompen antes de tiempo. Esta guía explica todo lo que necesitas saber sobre su mantenimiento, cobertura y derechos como usuario.

Garantía y vida útil de sillas de ruedas y productos ortopédicos

Las sillas de ruedas y otros productos ortopédicos no están diseñados para durar indefinidamente. Durante su vida útil, pueden requerir reparaciones o la sustitución de piezas. La duración estimada de cada dispositivo se recoge en el catálogo de servicios comunes, pero cada comunidad autónoma decide con qué frecuencia se pueden renovar mediante ayudas públicas. Pero, ¿qué sucede si el producto se rompe antes de ese plazo?

Según Javier Font, presidente de FAMMA (Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Madrid), los productos ortopédicos cuentan con garantía. “Antes era de dos años, pero desde 2022, con la nueva legislación, la garantía se amplió a tres años. Además, la vida útil de muchos artículos se ha extendido entre dos y cinco años”, explica.

Existen excepciones para productos de menor costo o de rápido desgaste, como baterías o ciertos accesorios electrónicos. Su garantía puede ser de seis meses a dos años, dependiendo de la comunidad autónoma.

Obligaciones de las ortopedias y empresas proveedoras

La Orden SCB/45/2019 establece que las empresas que comercializan productos ortoprotésicos financiados por el Sistema Nacional de Salud deben cumplir ciertos requisitos:

  • Contar con personal técnico calificado.
  • Mantener una estructura capaz de garantizar un servicio técnico adecuado durante la vida media del dispositivo.
  • Asegurar reparaciones y repuestos mientras dure la vida útil.

Esto garantiza que los usuarios puedan acudir al proveedor para resolver problemas con sus sillas, cojines, prótesis o aparatos similares. La ortopedia evaluará si el daño está cubierto por la garantía o si se trata de desgaste normal, uso inadecuado o manipulación indebida.

Si el producto ya no está cubierto, la ortopedia deja de responder, y el sistema público tampoco, salvo que se prescriba un nuevo dispositivo por empeoramiento de la condición del usuario.

Esto implica que, si una silla eléctrica con vida útil de cinco años se rompe al cuarto año y no se puede reparar, el usuario debe pagar la reparación o esperar a la renovación. Según Font, los costos de los productos ortopédicos pueden ser elevados: motores, ejes, reposapiés o controles de sillas eléctricas son caros y no siempre están cubiertos.

Calidad y durabilidad de los aparatos

Un problema creciente es la calidad de los materiales de estos productos ortopédicos. Muchos componentes se importan de China y presentan un mayor desgaste, lo que reduce la durabilidad de los aparatos. Esto significa que, aunque la garantía se haya ampliado de dos a tres años, los usuarios enfrentan reparaciones frecuentes y gastos adicionales.

En resumen, aunque los productos ortopédicos tienen garantía y regulaciones claras, su mantenimiento y sustitución pueden generar costes importantes. Por ello, conocer la vida útil, los derechos y las obligaciones de las ortopedias es fundamental para gestionar cualquier reparación o reemplazo.

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