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La Navidad se vive de formas muy distintas alrededor del mundo, pero hay algo que siempre logra reunir a locales y visitantes: los árboles de Navidad que iluminan plazas, calles y monumentos. Desde gigantescas estructuras luminosas hasta abetos tradicionales, cada ciudad le da su toque único a esta celebración. En este recorrido descubrirás algunos de los árboles de Navidad más espectaculares que convierten el invierno en una verdadera fiesta de luces y magia.
Luces y magia en Budapest
En pleno corazón de la capital húngara, el ambiente invernal cobra un brillo especial cuando llega diciembre. Frente a la majestuosa basílica de San Esteban se alza uno de los árboles de Navidad más fotografiados de Europa, un punto de encuentro para locales y viajeros.
Sus destellos iluminan la plaza y sirven como punto de partida para recorrer los mercados, probar dulces tradicionales y dejarse envolver por la atmósfera festiva que domina la ciudad durante estas fechas.
La colosal figura luminosa de Gubbio
En la región italiana de Umbría, la localidad medieval de Gubbio presume de una creación que ha batido récords. No se trata de un abeto real, sino de una inmensa estructura luminosa que dibuja la forma de un gigante símbolo navideño en la falda del monte Ingino.
Con cientos de metros de extensión y miles de bombillas, esta composición se enciende cada año para transformar la montaña en una postal inolvidable. Su estrella, visible desde varios kilómetros, es un icono ya arraigado en la tradición del pueblo.
El diseño brillante de Vilna
En la capital de Lituania, el centro histórico se llena de vida cuando aparece, en su plaza principal, una imponente creación metálica rodeada de luces. Este abeto moderno supera los veinte metros de altura y está cubierto por miles de ramas decorativas que envuelven la estructura.
El hecho de pasear bajo su entramado luminoso es una experiencia que combina tradición y creatividad, convirtiendo a este rincón de Vilna en uno de los escenarios navideños más admirados del norte de Europa.
Río de Janeiro y su abeto flotante
A orillas de la laguna Rodrigo de Freitas, en pleno Río de Janeiro, cada temporada festiva surge una figura festiva de dimensiones sorprendentes. Construida sobre una plataforma flotante, esta pieza alcanza varios metros y se ilumina con millones de puntos de luz que se reflejan en el agua.
El resultado es un espectáculo visual que atrae tanto a turistas como a familias locales, deseosas de ver cómo esta tradición se renueva año tras año.
París y su creación temática
Las Galerías Lafayette, en la capital francesa, han convertido su decoración en una auténtica atracción. En el centro del gran vestíbulo se instala un ornamento monumental que cada año adopta una temática distinta. Desde paisajes helados hasta universos imaginarios, la propuesta sorprende siempre por su originalidad. Quienes visitan el edificio en estas fechas saben que encontrarán un montaje que combina creatividad, color y un sentido único de la celebración.
Madrid y la tradición en Puerta del Sol
La capital española recibe el invierno con un abeto de luces que se ha convertido en cita obligada para quienes cruzan la Puerta del Sol. Su instalación marca el inicio de la temporada festiva, y miles de personas se fotografían junto a él antes de adentrarse en las calles iluminadas del centro. Este punto es, sin duda, uno de los árboles de Navidad más emblemáticos del país.
Un recorrido por los árboles de Navidad en el mundo
Igual que en Estrasburgo, Praga o Nueva York, ciudades de todo el planeta levantan sus propios árboles de Navidad, cada uno con su estilo, sus colores y su historia. Desde mercados tradicionales hasta grandes avenidas, estas creaciones —ya sean naturales, flotantes o completamente eléctricas— dan forma a una de las tradiciones más esperadas de la temporada.
Entre todos ellos, destacan por su belleza aquellos que combinan historia, luz y una identidad propia que los convierte en auténticos símbolos de celebración. Y es precisamente esa diversidad la que hace que los árboles de Navidad sigan siendo una parte esencial del espíritu invernal en ciudades de todos los continentes.
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