El Sahel, una extensa zona indómita al borde del colapso por el cambio climático y los conflictos armados

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24/02/2024 - 08:30
Intervención en el Sahel

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Desde que la guerra no se posicionó en la propia Europa con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, se tenía la falsa impresión, al menos en los países occidentales, que se vivía una temporada larga de paz a nivel global. Sin embargo, los conflictos armados no han cesado desde hace décadas, renovándose y transformándose. El Sahel se ha convertido en un punto negro de conflicto enquistado que reúne todos los elementos para ser un auténtico polvorín a medio y largo plazo.

La primera vez que se empezó a escuchar hablar sobre el Sahel de forma más recurrente fue durante la década del 2010. Esto se debió sobre todo al desarrollo de un terrorismo armado violento e incontrolable precisamente por la situación geográfica de esta zona. Se trata de nada más y nada menos que de 5.000 kilómetros cuadrados de desierto que va desde la costa atlántica africana hasta el Mar Rojo, abarcando la extensión de 10 países entre los que se encuentra Níger, Chad, Senegal o Nigeria.

El polvorín del Sahel que podría volver a estallar en cualquier momento

A pesar de que el Sahel incluya a todos estos países, se trata de una extensión de terreno indómita sin fronteras y sin regulación de ningún tipo, lo que lo convierto en una extensión de tierra en el que proliferar en el negocio criminal o una perfecta base de operaciones para grupos terroristas o armados. Además de esto, también es una zona de tránsito muy recurrida, ya que es la principal barrera geográfica que la migración del sub-Sahara debe vencer.

Así, el Sahel también se ha convertido en una nueva ruta para el tráfico de drogas, armas y de personas que se inician en América Latina y que viajan a través de este desierto hacia las fronteras europeas. Toda esta situación, unida a la amenaza terrorista, incentivó las intervenciones militares extranjeras en la zona, principalmente lideradas por Estados Unidos. Sin embargo, esto lejos de estabilizar la situación, la empeoró.

Ante estas intervenciones nada bien recibida por la población local, diversos grupos rebeldes se alzaron en armas generando pequeños conflictos bélicos y ataques de todo tipo por la zona. Se calcula que actualmente existen cerca de 12 millones de armas en manos de la población civil, lo cual no es un buen augurio para la estabilización del Sahel. Su enclave geoestratégico y el vacío legal, hacen que otras potencias internacionales como China o Rusia, también entren en la zona por otras vías.

Al borde del colapso

Aunque la situación belicista parece haberse relajado, lo cierto es que el Sahel se enfrenta a otros importantes retos que lo mantienen al borde del colapso. El cambio climático ha estado castigando intensamente a esta zona, perjudicando a las cosechas y generando una inseguridad alimentaria que está afectando a 14 millones de personas. A pesar de las posibilidades de explotar algunos recursos naturales de interés como el uranio o el oro, la población está cada vez más empobrecida y se ve empujada a la migración y al desplazamiento a otras zonas más seguras.

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