Cuidar de nuestros seres queridos en momentos de dificultad reduce los síntomas de la depresión

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20/01/2024 - 11:30
El cuidado contrarresta la depresión

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La depresión es un trastorno psicológico y emocional que cada vez afecta a más personas. Tomar consciencia de sus síntomas puede ayudarnos a pedir ayuda de forma más eficaz a los profesionales en salud mental. También acabar con ciertos tabús o creencias no comprobadas sobre circunstancias que pueden generarnos síntomas de este trastorno, puede ayudar a que se tenga un mejor diagnóstico.

En este sentido, el investigador Sae Hwang Han, profesor del Departamento de Desarrollo Humano y Ciencias de la Familia de la Universidad de Texas, en Estados Unidos, ha publicado un artículo en la revista científica 'Advances in Life Course Research', con una investigación que pretende desmentir la creencia extendida de que convertirse en cuidador de un familiar o un cónyuge, puede convertirse en un catalizador para síntomas depresivos.

Los cuidados no siempre se convierten en catalizadores para la depresión

"Décadas de investigación sobre este tema indican que hay aspectos positivos y negativos en ser cuidador" empieza explicando el profesor Han en su estudio. "Se supone ampliamente que los aspectos negativos superan con creces los positivos, que brindar cuidados es un factor estresante crónico y que contribuye a una peor salud y bienestar. Pero la evidencia no siempre lo confirma", subraya. En su estudio, el investigador se centró en buscar la correlación con la depresión, cuestionando estas ideas.

Para Han, el cuidado de familiares mayores o seres queridos no solo no tienen porqué catalizar una depresión, sino que puede llegar a reducir su aparición y la premisa para esto es sencilla: una experiencia que da significado y propósito. Así pues, su investigación se une a otros estudios que han revelado que los cuidadores no siempre han vivido esta experiencia como algo positivo.

"La mayoría de los estudios anteriores comienzan identificando a los cuidadores y comparando su bienestar con el de los no cuidadores. No sorprende que estos estudios encuentren un mayor riesgo de depresión en los cuidadores en comparación con los no cuidadores, quienes a menudo no tienen problemas de salud graves en la familia", explicaba el investigador. "Esa es una comparación engañosa, del mismo modo que sería engañoso comparar el bienestar de alguien que recibe quimioterapia con el de alguien que no tiene cáncer", puntualiza.

¿Qué es lo que descubrió?

Entonces, ¿Cuáles fueron los resultados que Han encontró para llegar a la misma conclusión? En su investigación, el profesor realizó un seguimiento a un grupo de hijos adultos, mayores de 50 años, que aún tenían a sus madres vivas. Hizo mediciones sobre su salud mental por si aparecían síntomas de depresión, a medida que las madres empezaban a mostrar dificultades de salud o empezaban a requerir cuidados, hasta que los hijos se convirtieron en cuidadores.

Lo que Han descubrió fue que "brindar cuidados aliviaba el grado en que los hijos adultos se deprimían en respuesta a los problemas de salud de sus madres, lo que sugiere que puede haber algo protector en poder ayudar a otras personas que nos importan", comentaba. Cuidar de nuestros seres queridos por tanto, aligera la depresión o el malestar que podemos experimentar ante la enfermedad que pueden llegar a experimentar.

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