El Ictus es la segunda causa de muerte en la población española

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María Alonso de Leciñana, neuróloga experta

Lectura fácil

El Ictus, conocido como infarto cerebral o embolia,
es una enfermedad cerebrovascular que se produce cuando hay una rotura u obstrucción
en un vaso sanguíneo reduciéndose  el flujo de sangre que llega al cerebro.

Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ictus 
con el objetivo de difundir el alcance de esta enfermedad,
sus consecuencias y las medidas de prevención
como aspectos clave para reducir el riesgo de esta devastadora patología,
que se sitúa como la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas 
y la segunda en los varones.

Los síntomas del Ictus son:

  • La pérdida de fuerza o sensibilidad.
  • Debilidad en la cara, brazo y pierna de un lado del cuerpo.
  • Visión doble.
  • Sensación de vértigo.
  • Alteración repentina del habla.
  • Dolor de cabeza súbito.

Desde la Sociedad Española de Neurología recomiendan una serie de hábitos saludables para evitar sufrir un Ictus:

  • Llevar una dieta rica y saludable.
  • Realizar ejercicio de forma habitual y moderada.
  • No fumar.
  • Moderar el consumo de alcohol.
  • Llevar un control de la tensión arterial de forma regular.

Tal día como hoy (29 de octubre), se conmemora el Día Mundial del Ictus, una cita en el calendario que pone el foco este año en  la importante prevalencia que tiene esta enfermedad neurológica en todo el mundo. Y es que uno de cada cuatro adultos mayores de 25 años sufrirá un Ictus a lo largo de su vida.

Según señala la Sociedad Española de Neurología (SEN) en todo el mundo, cerca de 14 millones de personas sufrirán un Ictus este año y, como resultado, 5,5 millones morirán. A corto plazo, según la sociedad médica, sugiere que si no se llevan a cabo acciones que lo impidan, el número de Ictus anuales aumentará un 35% y el de muertes un 39%, es decir, hasta los 17,5-18 millones de casos nuevos al año y aproximadamente hasta los 7-8 millones de muertes al año.

Cabe reseñar que, el Ictus es, además, la principal causa de discapacidad en el mundo.

La Neurología trata el Ictus

En España, según datos de la SEN, unas 110.000 personas sufren un Ictus cada año, de los cuales al menos un 15% fallecerán y, entre los supervivientes, en torno a un 30% se quedará en situación de dependencia funcional.

Hacemos referencia a una enfermedad cerebrovascular que se coloca en el segundo lugar por su mortalidad, siendo la primera en mujeres.

¿Qué sabemos del Ictus?

“Se denomina Ictus a cualquier episodio en el que se interrumpe el flujo sanguíneo que llega al cerebro. La causa más frecuente suele ser por un coágulo en alguno de los vasos que le suministran sangre, es lo que llamamos Ictus isquémico. Pero también puede producirse por la ruptura de alguno de estos vasos, produciendo una hemorragia: en este caso se tratará de un Ictus hemorrágico”, explica la Dra. María Alonso de Leciñana, Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología (SEN). 

Sobre esta enfermedad, la experta señala que: “En todo caso, e independientemente del tipo de Ictus del que estemos hablando, se trata de una enfermedad cuya evolución y pronostico depende enormemente del tiempo en el que se tarde en revertir esta situación. En el caso del iIcus, cada minuto, cuenta. Por eso es tan importante llamar al 112 ante la presencia de algún síntoma de esta enfermedad neurológica como es: pérdida de fuerza repentina de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo; la alteración repentina del habla con dificultad para expresarse o para entender lo que se nos dice; la pérdida súbita de visión parcial o total en uno o ambos ojos; o dolor de cabeza súbito de intensidad inhabitual y sin causa aparente”.

Incidencia del Ictus en la edad avanzada

Con respecto al avance de la edad, se observa una mayor incidencia de la misma,  en población de edad avanzada. Sobre todo desde los 65 años, y este incremento es exponencial a partir de los 85 años, tanto para los Ictus isquémicos como para los hemorrágicos. Por esa razón, el envejecimiento de la población y otros cambios sociodemográficos de nuestro país, apuntan a que las enfermedades cerebrovasculares seguirán aumentando.

¿Cómo prevenir el Ictus?

El Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología ha publicado recientemente en la revista Neurología el documento “Recomendaciones de la Sociedad Española de Neurología para la prevención del Ictus. Actuación sobre los hábitos de vida y la contaminación atmosférica”, con consejos sobre hábitos saludables para evitar el desarrollo de esta enfermedad.

“La actuación sobre los hábitos de vida constituye una piedra angular en la prevención primaria y secundaria del Ictus. La abstinencia o cese del hábito tabáquico, del consumo excesivo de alcohol, evitar la exposición a estrés crónico, evitar el sobrepeso o la obesidad, seguir una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva y frutos secos, así como la práctica regular de actividad física, son medidas fundamentales para reducir el riesgo de sufrir un Ictus.

Explica la experta en neurología, “aconsejamos desarrollar políticas encaminadas a disminuir la contaminación atmosférica, que también es un gran factor de riesgo. Por otra parte, y aunque no sean hábitos de vida en sí, tampoco podemos olvidar hacer la necesaria recomendación de controlar adecuadamente la tensión arterial, el azúcar y el colesterol”.

Las entidades de pacientes

La organización de pacientes con Ictus de la Comunidad de Madrid se creó al no tener una suficiente información sobre la patología. Es un lugar donde se da contestación a las múltiples preguntas que le surgen a las personas que han sufrido un Ictus y a sus familiares y cuidadores, a partir de recibir el alta hospitalaria y superar la fase crítica de la enfermedad.

En este tiempo han observado el escaso conocimiento de la sociedad en general sobre esta enfermedad, y son conscientes de los escasos medios disponibles en la Sanidad Pública para el tratamiento de las secuelas, producidas por  esta enfermedad.

Estas son algunas de las preguntas que más reciben desde las personas o familiares con Ictus:

  • ¿Puedo trabajar después del Ictus?

Después del alta médica y en función de las secuelas que le queden puede y debe trabajar, en su anterior empleo o en otro que se adapte a su capacidad actual. La reincorporación a la actividad laboral es beneficiosa y mejora la capacidad física y psíquica del enfermo. Tendrá que someterse a los correspondientes tribunales médicos.

  • ¿Puedo hacer deporte?

Si es muy recomendable, siempre hay algún ejercicio que se puede hacer y es bueno, pero que sea adecuado a sus limitaciones y con autorización de su médico.

Existen entidades Como el Club de Deporte para Daño Cerebral adquirido y otras, especializadas para personas con ciertas discapacidades, entre ellos los afectados por un Ictus.

Recuerde consultar con su médico ya que puede haber otras patologías que lo desaconsejen.

  • ¿Tengo menos equilibrio?

Sí, existe un mayor riesgo de caídas, algunas partes del cuerpo han perdido la coordinación, fuerza y reflejos, por lo que la estabilidad ha disminuido.

Es conveniente evitar obstáculos, suprimir alfombras, muebles que dificultan el paso, tener una buena iluminación, usar calzado antideslizante y si es necesario usar ayudas técnicas para facilitar la marcha.

  • ¿Puedo conducir?

La capacidad para conducir debe ser valorada por un equipo profesional. La Comunidad de Madrid dispone de un servicio para este fin.

Lo que no recomendamos, en ningún caso, es conducir después de un Ictus, aunque tenga permiso de conducir vigente, antes de valorar su capacidad para hacerlo, puede acarrearle serios problemas con las Autoridades de Tráfico y con la compañía de seguros.

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