Marian Rojas Estapé: “El verano es una oportunidad para cuidar tu salud emocional”

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29/08/2025 - 17:00
Marian Rojas Estapé

Lectura fácil

Para la inmensa mayoría, el verano es sinónimo de sol, playa y un merecido descanso físico. Es el tiempo de desconectar del despertador, de alargar las sobremesas y de dejar que los días fluyan sin la rigidez de la rutina. Sin embargo, para la reconocida psiquiatra Marian Rojas Estapé, autora de éxitos como “Cómo hacer que te pasen cosas buenas” y “Encuentra tu persona vitamina”, esta visión se queda corta. El verdadero potencial de las vacaciones no reside solo en el descanso del cuerpo, sino en la oportunidad única que nos brinda para la pausa interior. “El verano es una oportunidad para hacer una puesta a punto emocional, para observar en qué punto estás y hacia dónde quieres ir”, explica.

Durante el año, vivimos inmersos en un torbellino de estrés, prisas y obligaciones que nos aleja de nuestra propia esencia. Funcionamos en "modo supervivencia", reaccionando a las urgencias del día a día sin apenas tiempo para detenernos a pensar en cómo estamos realmente. Es en este contexto donde las vacaciones, con su cambio de ritmo, pueden convertirse en un valioso espacio de silencio, reflexión y reconexión. La propuesta de Marian Rojas Estapé es clara: usar esta calma estacional no como una simple evasión, sino como una herramienta de toma de conciencia.

Reconectar contigo y revisar la brújula interior

Según la psiquiatra, uno de los grandes males de la sociedad moderna es vivir en piloto automático. Nos dejamos llevar por la inercia, cumpliendo con las expectativas externas sin preguntarnos si esa vida que llevamos se alinea con nuestros verdaderos anhelos y valores. El verano, al sacarnos de nuestro entorno y nuestras rutinas habituales, nos ofrece una perspectiva privilegiada para observar nuestra vida "desde fuera".

“Es una pausa necesaria para reconectar contigo, escuchar tus necesidades emocionales y revisar tu dirección vital”, afirma Marian Rojas Estapé. Este proceso de "puesta a punto" no requiere de grandes retiros espirituales, sino de gestos sencillos y conscientes. Se trata de aprovechar la ausencia de ruido externo para, por fin, escuchar nuestro ruido interno. Algunas prácticas que recomienda son:

  • El ejercicio del folio en blanco: Dedicar un rato a escribir sin filtros cómo nos sentimos, qué nos preocupa, qué nos ilusiona y qué aspectos de nuestra vida nos generan malestar. Plasmarlo en papel ayuda a ordenar las ideas y a identificar patrones.
  • Preguntas poderosas: Hacernos preguntas que normalmente evitamos. ¿Estoy en el trabajo que quiero? ¿La gente de la que me rodeo me aporta o me resta? ¿Qué pequeños cambios puedo hacer en septiembre para sentirme mejor?
  • Reconectar con las "personas vitamina": El caos del día a día a menudo nos lleva a descuidar los vínculos que de verdad nos nutren. El verano es el momento ideal para dedicar tiempo de calidad, sin prisas y sin móviles, a esas personas que, como describe Marian Rojas Estapé, nos recargan de energía, nos escuchan y nos hacen sentir bien.

El descanso real: una necesidad para el cerebro y el alma

La psiquiatra insiste en que el verdadero descanso no es la ausencia de actividad, sino la ausencia de estrés. Nuestro cerebro, y en particular nuestro córtex prefrontal —la zona encargada de la atención, la planificación y la resolución de problemas—, vive en un estado de alerta constante durante el año. Las vacaciones son la oportunidad de darle un respiro.

Para Marian Rojas Estapé, esto implica un "detox" consciente de los principales ladrones de nuestra paz mental:

  • Desconexión digital: Reducir drásticamente el tiempo que pasamos en las pantallas, especialmente en las redes sociales. La comparación constante y el bombardeo de información impiden que nuestra mente se relaje de verdad.
  • Recuperar el sueño: El descanso de calidad es el pilar fundamental de la salud mental. Aprovechar el verano para dormir más horas y sin el estrés del despertador es una de las prácticas más reparadoras que existen.
  • Abrazar el aburrimiento: En una sociedad que idolatra la productividad, "no hacer nada" se ha convertido en un acto revolucionario. Permitirse momentos de aburrimiento, de simplemente estar sin un objetivo concreto, es fundamental para que surja la creatividad y para que el cerebro pueda procesar la información acumulada.

Sembrar para el futuro

La puesta a punto emocional que propone Marian Rojas Estapé no busca quedarse en una simple reflexión estival. El objetivo es que este balance honesto sirva como trampolín para afrontar el nuevo ciclo con una mayor claridad y con un plan de acción, por pequeño que sea.

No se trata de planificar una revolución vital en septiembre, sino de identificar pequeños cambios realistas que puedan mejorar nuestro bienestar. Quizás sea la decisión de apuntarse a esa clase que llevamos años posponiendo, de poner límites a esa persona que nos roba la energía, o de dedicar, de forma innegociable, quince minutos al día para nosotros mismos.

En definitiva, el verano, en la visión de Marian Rojas Estapé, es mucho más que un paréntesis. Es un espacio de luz interna, una oportunidad para hacer las paces con lo vivido, ordenar lo pendiente y, sobre todo, para coger el timón de nuestra vida con una dirección más clara y consciente.

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