La historia de Munic: superación gracias al fútbol americano

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
25/12/2021 - 14:00

Lectura fácil

Munic es un joven que llegó un día, como tantos otros antes, a La Ludo de Sabadell. Lo que parecía que iba a ser una tarde como cualquier otra, con amigos y haciendo deberes, acabó convirtiéndose en el punto de inflexión que le ayudaría romper con un círculo vicioso que afecta a casi 20 millones de niños en Europa: el de la pobreza hereditaria.

Uno de cada tres menores que vive en España lo hace en riesgo de exclusión social por un contexto socioeconómico y familiar que se encuentra o bien en riesgo de pobreza o bien en el umbral de la misma.

El caso de Munic es uno de los miles que, a diario, se acogen al programa CaixaProinfancia bajo el paraguas de la Fundación “la Caixa” para conseguir encontrar la motivación y la ayuda necesarias que les ayuden a romper las barreras con las que los menores en riesgo de exclusión se encuentran a diario. 

Esta es la historia de Munic

Hijo de padres inmigrantes, con raíces gambianas y siendo el pequeño de tres hermanos, Munic nació y creció Sabadell en un entorno precario. Aunque en su momento, durante la infancia, no fuera consciente de ello. Los días pasaban entre el colegio y las tardes en la entidad Ludo Margarida Bedós, de la red CaixaProinfancia, donde participaba en actividades extraescolares, como hacer los deberes en compañía, recibir apoyo educativo y hacer amigos. De estos últimos, todavía conserva la relación con varios ya que su paso por La Ludo le puso en contacto con gente increíble.

La Ludoteca Margarida Bedós, conocida como La Ludo, es una entidad pionera en España surgida en el seno de la asociación de vecinos del barrio de Les Termes. Constituida como ONG en 1993, utiliza el juego como herramienta educativa y de integración, y ha sido fundamental en el desarrollo de Munic y sus hermanos.

La Ludo es una de las más de 400 entidades españolas que forman parte de CaixaProInfancia, el programa de Fundación “la Caixa” que busca romper el círculo de la pobreza hereditaria promoviendo el desarrollo social y educativo de los menores en riesgo de exclusión actuando en su contexto familiar, escolar y comunitario.

Becas extraordinarias para jóvenes extraordinarios

A través del juego y la convivencia, Munic y sus hermanos mayores aprendieron en la Ludo una serie de valores fundamentales que a veces escasean en entornos marcados por la precariedad. Además, adquirió herramientas fundamentales para progresar en sus estudios. Y, gracias a un taller de trap, se inició en el mundo de la música. Lo que empezó como un divertimento que le permitía aprender a identificar y expresar sus sentimientos se ha convertido en una pasión.

Hoy, además de una promesa de la música urbana con varios temas en la calle, Munic es voluntario de La Ludo. Lo compagina con su otra gran pasión, el fútbol americano, que también empezó a practicar en el equipo de los Barberá Rookies gracias al respaldo de Fundación “la Caixa”.

La participación de Munic en el fútbol americano es una buena muestra de su espíritu de superación, potenciado desde La Ludo 

Cuando conoció este deporte, le gustó, pero sus conocimientos sobre el mismo eran nulos. “El primer año no fue nada fácil. Yo empecé jugando a algo de lo que no sabía nada. Yo era muy malo, muy malo. Vale, dije, vamos a hacer algo, toca mejorar”, confesó a El Plural.com.

Se planteó hacer algo productivo cada vez que pisara el campo, ponerse las pilas y ser mejor que el día anterior, con el apoyo y la ayuda de sus compañeros, porque “pedir ayuda no es de cobardes, es de valientes”. Hoy es toda un referente del equipo.

El de Munic no es más que un ejemplo concreto de lo que puede lograr el programa CaixaProinfancia por el bien de la comunidad. El programa asume un planteamiento integral de la educación de los niños y jóvenes dentro y fuera del sistema escolar. En la actualidad atiende, nada menos, a 40 mil menores y 60 mil familias en situación de pobreza y riesgo de exclusión. El objetivo, en principio, es combatir el fracaso escolar, pero una vez logrado, producir un efecto dominó, un círculo virtuoso que integre al niño a la sociedad. El apoyo de los padres es fundamental, por eso también se organizan talleres de ayuda a los progenitores, a los que se les ayuda a desarrollar sus competencias parentales.

Añadir nuevo comentario