El cambio climático está alterando el ciclo hídrico al concentrar las precipitaciones en tormentas intensas que dificultan la absorción del agua por el suelo y reducen la recarga de acuíferos.
El aumento de las temperaturas y la escasez de agua agravarán los riesgos en las próximas décadas. Un estudio advierte que casi un tercio de la población mundial podría estar expuesta de forma frecuente a episodios de calor extremo y sequía a finales de siglo.
La Universidad de Cantabria lidera un proyecto pionero que utiliza gemelos digitales de cuencas hidrográficas para anticipar sequías e inundaciones y mejorar la gestión de los embalses.
La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, presidió en Madrid el Consejo Nacional del Agua, que dio luz verde a los Planes Especiales de Sequía
Galicia se enfrenta a un futuro con menos agua. La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil prevé que, hacia 2039, los recursos hídricos de la cuenca se reduzcan un 8,5 %.