Desertificación y sequía: dos problemas mundiales que hay que resolver de inmediato

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17/06/2021 - 10:53
Logo lucha contra la desertificación y la sequía

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Este año, el Día de Lucha contra la Desertificación y la Sequía va dirigido a transformar las tierras degradadas en tierras sanas. Bajo el lema 'Restauración. Tierras. Recuperación', se busca alcanzar los objetivos.

Y es que la restauración acabaría repercutiendo de manera positiva a:

  • La resiliencia económica
  • Creación de empleo
  • Aumento de los ingresos
  • Una mayor seguridad alimentaria
  • Recuperar la biodiversidad
  • La captura del carbono atmosférico que calienta la Tierra, disminuyendo así el efecto del cambio climático
  • Una recuperación verde de la pandemia de COVID-19

Evitando destruir los ecosistemas, y sus paisajes naturales, se reduce significativamente el contacto directo entre la vida silvestre y los humanos, creando una barrera natural contra la zoonosis.

Acabar con la desertificación ayuda a evitar pandemias como la que estamos viviendo

Hay que evitar la desertificación, y la pérdida de tierra productiva y de ecosistemas naturales. De esta forma podremos obtener una rápida recuperación de la pandemia, garantizando nuestra supervivencia y la del planta a largo plazo.

Desde la ONU apuntan que los compromisos actuales de más de un centenar de países, ya acordados con motivo del comienzo del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, concretan la restauración de cerca de 800 millones de hectáreas a lo largo de los próximos 10 años.

Pero, antes de nada, ¿sabes qué significa desertificación?, se trata de la degradación de la tierra en la zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, que viene dada por la acción de los humanos y las variaciones climáticas.

La desertificación se debe a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas, que cubren un tercio de la superficie del planeta, a la sobreexplotación y el uso inadecuado de la tierra.

Factores que afectan negativamente a la productividad del suelo:

  • Pobreza
  • Inestabilidad política
  • Deforestación
  • Sobrepastoreo
  • Malas prácticas de riego

En un día como hoy nos encontramos con la oportunidad de recordar y dar voz a las soluciones para frenar la degradación de las tierras, buscando soluciones a través de la cooperación.

Debemos ser conscientes de que con la desertificación y la sequía, ocurre la degradación de la tierra, lo que causa que esta pierda productividad, que por ende, acaba desembocando en el deterioro y la transformación de los espacios naturales.

Sin una tierra sana, estamos expuestos

Actualmente, y por desgracia, las emisiones contaminantes siguen aumentando, y con ello se da la pérdida de biodiversidad. Con esto, desaparecen los espacios silvestres que frenan la zoonosis, y nos quedamos desprotegidos ante fenómenos climáticos extremos como sequías, inundaciones y tormentas de arena y polvo.

Desde la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), instan a los estados miembros a percibir la tierra como un capital natural y limitado, se busque su restauración en la recuperación postpandemia, con el único objetivo de salvar el futuro de la población mundial.

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