EEUU bombardea Venezuela y captura a Nicolás Maduro

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03/01/2026 - 12:13
Trump bombardea Venezuela

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La madrugada de este sábado ha marcado un punto de inflexión en la geopolítica contemporánea. En una declaración que ha sacudido los cimientos de la diplomacia internacional, el presidente Donald Trump ha confirmado que las fuerzas armadas de su país han ejecutado un ataque aérea y terrestre de gran envergadura. El objetivo central de esta misión, denominada como un ataque de precisión, ha sido la captura del mandatario Nicolás Maduro. Según los informes oficiales emitidos desde Florida, el líder ha sido arrestado junto a su esposa y trasladado de forma inmediata a una ubicación fuera del territorio nacional, dejando un vacío de poder que amenaza con desestabilizar toda la región de Venezuela, un país sumido ahora en la incertidumbre.

Desde la capital, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha comparecido de urgencia para denunciar lo que califica como un secuestro de Estado. En un mensaje televisado que ha dado la vuelta al mundo, Rodríguez admitió desconocer el paradero actual de Maduro y ha exigido formalmente a la Casa Blanca una "prueba de vida". La tensión es máxima mientras las sirenas de emergencia y el eco de las detonaciones aún resuenan en las calles de una nación que se despierta bajo el fuego.

El asedio a gran escala y el destino de Venezuela

La operación no ha sido un evento aislado, sino el clímax de meses de hostilidades crecientes. Durante el último semestre, Washington había intensificado el bloqueo naval, apresando barcos y atacando embarcaciones bajo acusaciones de narcotráfico vinculadas a la cúpula del Palacio de Miraflores. Lo que muchos analistas consideraban una retórica electoralista se materializó finalmente con el sobrevuelo de cazas y helicópteros militares sobre puntos estratégicos de Caracas.

Las explosiones se han sucedido de forma encadenada en enclaves críticos. Residentes locales han captado imágenes de grandes columnas de humo emergiendo de Fuerte Tiuna, el principal acuartelamiento militar del país, así como de la base aérea de La Carlota. Ante este escenario, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, apareció en un vídeo difundido por canales oficiales asegurando que las tropas nacionales resistirán la ocupación extranjera. La narrativa oficial del gobierno local insiste en que esta agresión militar busca el control de los recursos energéticos de Venezuela, instando a la población civil a una movilización general contra lo que denominan "la bota imperialista".

Reacciones internacionales y advertencias de seguridad

La comunidad internacional ha reaccionado con una mezcla de júbilo, condena y profunda preocupación. Mientras que el presidente argentino Javier Milei celebró la intervención bajo su conocido lema de "la libertad avanza", otros líderes regionales como Gustavo Petro o Miguel Díaz-Canel han calificado el bombardeo como un acto criminal de terrorismo de Estado. En España, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado que el personal diplomático en la zona se encuentra a salvo, aunque la situación es de extrema volatilidad en Venezuela, lo que ha obligado a activar protocolos de evacuación.

Por su parte, la embajada estadounidense en Bogotá ha emitido una alerta de seguridad de nivel máximo. Se ha prohibido a toda aeronave civil operar en el espacio aéreo bajo control militar activo, citando riesgos extremos por la actividad bélica en curso. El caos en las infraestructuras es total; las principales autopistas de salida de la capital están colapsadas por ciudadanos que intentan huir hacia el interior del país ante el temor de una ocupación terrestre prolongada.

Críticas internas en Washington ante la escalada bélica

A pesar del éxito táctico anunciado por Trump desde su residencia en Mar-a-Lago, las críticas en el seno de la política estadounidense no se han hecho esperar. Ben Rhodes, exviceconsejero de Seguridad Nacional, ha cuestionado duramente la base legal de estos ataques, señalando que la intervención se produce sin un debate público previo ni una justificación coherente ante el Congreso. Rhodes ha lamentado que se inicie una guerra de cambio de régimen en Venezuela, basándose en argumentos sobre el tráfico de drogas que, a su juicio, son insuficientes para validar un bombardeo masivo.

Según filtraciones de la cadena CBS, la orden de ataque se habría firmado días atrás, habiéndose pospuesto inicialmente por operaciones paralelas en el continente africano. Esta planificación meticulosa sugiere que la Casa Blanca está decidida a reconfigurar el mapa político de Sudamérica de manera unilateral. El mundo observa ahora con cautela los próximos pasos de una administración que parece haber abandonado la vía diplomática por completo respecto a Venezuela, dejando el futuro de millones de personas en manos de una intervención militar cuyo desenlace es hoy totalmente impredecible.

A medida que pasan las horas, la resistencia interna y la respuesta de los aliados estratégicos del bloque bolivariano determinarán si este ataque logra sus objetivos o si sumerge a Venezuela, y por extensión a todo el hemisferio, en un conflicto de desgaste de dimensiones incalculables.

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