Los juguetes no pueden tener estereotipos sexistas, sino centrarse en ayudar a desarrollar las capacidades de los más pequeños, para contribuir con su crecimiento.
Según la ONU, la educación sexual dentro de las aulas previene en la salud sexual de los jóvenes y les informa correctamente de sus riesgos y libertades, para que sean conscientes de lo que conlleva.
La teoría de los tres anillos, concibe que la inteligencia no es un factor unitario, y no depende únicamente de las altas capacidades demostradas, sino también del potencial. Algo que abre la puerta al desarrollo a través de la práctica.