Los familiares de los pacientes con Alzheimer sufren el duelo de una manera lenta y dolorosa

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10/10/2022 - 08:22
Los cuidadores y familiares de enfermos con Alzheimer sufren mucho

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Detectar una enfermedad grave a una persona cercana es una etapa bastante dura y dolorosa, sobre todo para los familiares y cuidadores de esa persona. Así ocurre con el Alzheimer, según los especialistas en psicología.

Los familiares de enfermos con Alzheimer comienzan a sufrir desde el primer diagnóstico

Muchos de nosotros hemos pasado por situaciones donde vemos sufrir a personas muy queridas debido a la detección de una enfermedad o a alguna situación complicada. En ese momento vemos cómo el mundo se nos cae encima, pero nuestra fuerza interna es muy necesaria para poder sobrellevarlo lo mejor posible.

Una de las enfermedades de las que hablamos es el Alzheimer. Según uno de los expertos médicos en psicología, Miguel Ángel Maroto, los familiares de estos enfermos sufren desde el momento del diagnóstico y durante todo el proceso de la enfermedad. En las declaraciones a NIUS, Maroto lo denomina como duelo anticipado.

Miguel Ángel ya conoce el entorno de esta enfermedad, ya que vive constantemente con familiares y cuidadores de estas personas. Por ello, asegura que en este proceso no solo se va deteriorando la persona con Alzheimer, sino que sus familiares van perdiendo de manera escalonada algo de su ser más querido.

En el momento del diagnóstico, el familiar pierde la esperanza de que todo vuelva a ser como antes, y comienza a establecer una personalidad basada en el control y vigilancia del familiar.

A los cuidadores también les ocurre exactamente lo mismo. A veces, incluso, pueden sufrir cuadros de ansiedad y situaciones emocionales alternas debido al cambio de estilo de vida en función de la persona que sufre una enfermedad basada en el olvido.

El cuidador se siente culpable de la enfermedad

Cuando una persona enferma comienza a manifestar los primeros síntomas, comienza el microproceso de duelo para el cuidador. A partir de ahí el cuidador se siente culpable por no poder atender al paciente de la misma manera, sobre todo a su entorno. De ahí que surjan situaciones de pena y dolor.

Ansiedad, depresión, insomnio, agotamiento… Son muchos los sentimientos que atraviesa una persona dedicada al 100 % a una persona con Alzheimer. De esta manera, el cuidador pasa también a ser un miembro más de su familia.

Lo peor de este tipo de situación es que cuando una persona sufre Alzheimer, la enfermedad hará que no se acuerde ni de los que cuidan de él. A ello se le suma la pérdida de movilidad y los problemas digestivos, entre otros.

Un duelo anticipado nos permite despedirnos

Aunque el duelo parezca algo negativo, es todo lo contrario. Los expertos insisten en que cuando una persona atraviesa un duelo, surge la oportunidad de poder adaptarse a la situación y despedirse en vida de ese familiar.

Por eso, si una persona sufre Alzheimer, lo mejor es acompañarlo en todo su proceso, mantener conversaciones que nunca ha tenido, vivir esos próximos años como si se tratase de una nueva vida.

Gracias a esto se obtendrá un mejor bienestar en la otra persona. Hagamos que la enfermedad no borre sus momentos de felicidad y amor, todos podemos hacerle frente.

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