La COP25 busca aprobar un plan de acción de género

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COP25

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La COP25 puede que apruebe hoy un plan de acción de género, con lo que pospone todas las decisiones relevantes en medio de un clima de tensiones geopolíticas.

El plan de acción de género, al que tuvo acceso Servimedia, reconoce "con preocupación" los diferentes impactos del cambio climático entre mujeres y hombres por las desigualdades "históricas y actuales".

Dichos problemas pueden ser más pronunciados en los países en desarrollo y los pueblos indígenas.

El texto señala que "el cambio climático es un problema común de la humanidad" e insta a las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, formada por 196 países y la UE, a "respetar, promover y tomar en consideración sus obligaciones respectivas sobre los derechos humanos".

La COP25 sigue negociando

El escrito también tiene en cuenta "el imperativo de una reconversión justa de la fuerza laboral y la creación de trabajo decente y empleos de calidad".

Es decir, que las personas que trabajan en sectores más contaminantes no se queden atrás en la transición hacia una economía más verde.

Por otro lado, la COP25 dio pasó sin objeciones a algunos informes técnicos. Pese a que en algunos de ellos no se han podido terminar los trabajos previstos por varios sectores.

Pero quedan mucho temas por resolver, y la Cumbre del Clima va a conseguir un mínimo de acuerdos por las tensiones geopolíticas entre países que dificultan que se cumplan los principales objetivos marcados.

El borrador de la decisión final de la COP25 muestra la dificultad de que los delegados de casi 200 países lleguen a un consenso ambicioso.

La Cumbre del Clima podría alargarse un día más

La presidenta chilena, presente en la Cumbre, reconoce "el liderazgo y los llamamientos de la sociedad civil, en particular de niños y jóvenes, para acciones climáticas urgentes e inmediatas, así como su papel crítico como agentes de cambio".

También reconoce "la importancia del multilateralismo para abordar el cambio climático y sus impactos".

Esto podría empujar a países reticentes como China en un momento en que Estados Unidos ha iniciado su proceso de salida del Acuerdo de París.

Aunque durante esta tarde de viernes podrían cerrarse algunos aspectos como el relativo a un plan de igualdad de género en materia climática, fuentes de la COP25 admiten que aún hay asuntos abiertos.

El tema principal de todas las negociaciones está en elevar la ambición de los países en sus planes climáticos del próximo año.

Y es que la ciencia ha hecho saltar las alarmas porque el planeta no debería calentarse más de 1,5 grados centígrados respecto a la era preindustrial.

Nuevo ciclo de negociaciones entre ciudadanos o empresas

Algunos países pretenden ceñirse al más estricto espíritu del Acuerdo de París para posponer esa ambición y que la revisión de los compromisos climáticos nacionales se aplace a 2023.

La UE no está asumiendo un rol tan decisivo. "Hay una dificultad clarísima y no hay un mensaje tan potente de la UE para arrastrar a los demás países, con lo que andamos despacito", indicó a Servimedia la responsable de la campaña de clima y energía de Greenpeace, Raquel Montón.

Para cerrar el libro de reglas del Acuerdo de París falta por regular el artículo 6, el cual está dedicado a los mercados de carbono.

Lo que se refiere al intercambio de créditos de emisiones entre países y empresas.

Pero Brasil, China e India ralentizan los acuerdos porque pretenden arrastrar los créditos generados por el Protocolo de Kioto al nuevo ciclo que empezará en 2020.

Otros negociadores, como la UE, que tiene un mercado regional propio que le ha llevado muchos años poner en marcha, pretenden que con París se ponga el contador a cero.

Las tensiones geopolíticas entorpecen los acuerdos para luchar contra la crisis climática

Tampoco está claro garantizar la “integridad ambiental” del sistema para que no haya doble contabilidad de las mismas emisiones que un país o empresa vende a un comprador.

No se perciben acercamientos sobre si es necesario que un porcentaje de esas transacciones se destine a un fondo de adaptación para países vulnerables al cambio climático.

Además, la UE prefiere que en los mercados de carbono no haya acuerdo a cerrarlo sin garantías.

Por otro lado, la revisión del mecanismo de pérdidas y daños, por el que los países desarrollados deben ayudar a los países en desarrollo a afrontar los efectos climáticos, se sigue atascando.

Varias fuentes resaltan que todo parece indicar que se creará un grupo de trabajo específico que podría arrojar luz el próximo año sobre si en este apartado se crea un fondo financiero propio o se aprovechan otras fórmulas ya vigentes, como el Fondo Verde para el Clima.

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