La obsesión errónea por comer "sin gluten"

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05/04/2019 - 12:08
gluten

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Los alimentos sin gluten no son más saludables que los convencionales excepto para las personas celíacas.

Esto es lo que aseguran los especialistas médicos. Ya han alertado de que lo único que diferencia a estos productos es su elevado precio. Con esa contundencia exponían los profesionales que han participado en un acto sobre alimentación saludable en Badalona (Barcelona).

La guerra contra el gluten

"El único efecto que tiene el consumo de productos libres de gluten es para el bolsillo del consumidor. Muchas veces duplican e incluso triplican el precio de los productos convencionales". Son las palabras de la doctora Montse Montraveta del Hospital Trias i Pujol.

La médico, especialista de la unidad digestiva del servicio de pediatría de Can Ruti, ha avisado de los falsos mitos que rodean a la dieta sin gluten. Y es que muchos creen "equivocadamente" que es más sana o que "ayuda a adelgazar". "La dieta sin gluten no tiene ningún efecto secundario para los consumidores que la siguen y que no tienen diagnosticada ninguna alergia o intolerancia", ha insistido.

Para no inducir a errores, los especialistas han exigido un cambio en la política de etiquetado de productos. Se trata de conseguir que los productos aporten información certera y clara. "Tenemos que seguir presionando a la administración pública para que esta información se implante en el ámbito de la restauración y de los comedores escolares", han apuntado.

¿Qué significa ser celíaco?

La enfermedad celiaca es un trastorno que afecta al 1% de la población. Pero los especialistas aseguran que existe un buen porcentaje de la misma todavía sin diagnosticar. Se estima que cada año se diagnostican en España 4000 nuevos celiacos.

Los enfermos celiacos no pueden ingerir alimentos que contengan trigo, cebada, centeno o avena, lo que supone una limitación en su alimentación. Uno de los inconvenientes es que los menús sin gluten en la mayoría de los establecimientos no están dirigidos a niños.

Además, la alimentación para los intolerantes al gluten es mucho más cara y suele contener más cantidad de azúcares. En este sentido, los enfermos celiacos tienen que asumir un incremento del gasto de la cesta de la compra.

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