El empleo estable se consolida como el principal deseo de las personas con discapacidad para 2026

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13/01/2026 - 09:02
personas con discapacidad trabajando

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El 2026 arranca con una hoja de ruta clara para uno de los colectivos que más lucha por su plena inclusión en la sociedad española. El Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, con el apoyo de Smurfit Westrock Nervión, ha pulsado la opinión de 650 personas con discapacidad en edad laboral. El objetivo es darles voz y conocer sus deseos, reivindicaciones y expectativas para el nuevo año, extrayendo una conclusión que resuena con fuerza: el empleo estable y sostenible es su máxima prioridad.

Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos. Persisten desafíos relevantes, como el temor expresado por muchas personas ante el impacto de la inteligencia artificial en sus puestos de trabajo. Además, cuando logran incorporarse al mercado, muchos manifiestan desconfianza respecto a su futuro profesional, lo que evidencia que aún existen barreras estructurales y culturales en los entornos de trabajo que dificultan su plena estabilidad.

Avances en la empleabilidad y el reto de la empresa ordinaria

En los últimos años, el mercado laboral ha mostrado signos de apertura. La tasa de paro entre las personas con discapacidad ha pasado del 22 % en 2021 a situarse por debajo del 20 % en 2023, según los últimos datos del INE. Aunque este descenso es positivo, se produce en un contexto de mejora general del empleo, y el colectivo sigue enfrentando una situación estructural compleja: menores tasas de participación y una presencia limitada en la empresa ordinaria.

De hecho, uno de los datos más preocupantes es que la mayoría de los contratos siguen suscribiéndose en el ámbito protegido. A fecha de octubre de 2025, el 74,5 % de los trabajadores con diversidad funcional pertenecen a Centros Especiales de Empleo, mientras que solo una de cada cuatro personas con discapacidad consigue dar el salto a la empresa ordinaria. Esta modalidad protegida, aunque necesaria, no debería ser el destino final, sino un paso transitorio hacia una inclusión real y normalizada en todo tipo de compañías.

Bienestar, salud y autonomía a través del trabajo

El ranking de deseos para 2026 muestra que este colectivo prioriza las condiciones básicas para una vida autónoma. En una escala del 1 al 5, el 95,1 % de las personas con discapacidad encuestadas sitúa la salud y el bienestar en los niveles más altos de importancia. Justo después aparece el empleo, elegido por el 90,6 % como la palanca fundamental para desarrollar su independencia y lograr una vida normalizada.

Como explica Begoña Bravo, directora de Inclusión de la Fundación Adecco, la salud es una necesidad estructural básica, pero el empleo es el "gran deseo transformador". Trabajar permite fortalecer redes de contacto, ganar autonomía económica y acceder a recursos para el autocuidado. En definitiva, contar con un puesto de trabajo permite a las personas con discapacidad ejercer una participación social real y efectiva, consolidando el resto de sus proyectos vitales.

Confianza laboral y la importancia del acompañamiento

Un dato llamativo del informe es que la desconfianza sobre el futuro profesional es ligeramente superior entre quienes ya tienen trabajo que entre quienes lo buscan. Esto refleja que las personas con discapacidad que ya están en activo perciben riesgos como la falta de adaptaciones en el puesto, el desconocimiento de sus necesidades por parte de los equipos o la incertidumbre ante cambios organizativos.

Para combatir este sentimiento, resulta vital el acompañamiento posterior a la contratación. La inclusión no termina con la firma del contrato; requiere un seguimiento para evaluar la adecuación del puesto y detectar desajustes. Este enfoque preventivo refuerza la confianza de las personas con discapacidad y garantiza que las empresas se sientan apoyadas en el proceso de construir entornos más diversos. Solo mediante un compromiso firme y continuado, 2026 podrá ser el año en el que la inclusión laboral pase de ser un deseo a una realidad estructural.

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