EVA: la enfermedad que debes conocer para prevenir ictus y anginas de pecho

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11/07/2023 - 10:17
Ilustración de unas arterias.

Lectura fácil

La enfermedad vascular aterosclerótica, conocida como EVA, es un trastorno crónico y progresivo que afecta a las arterias del cuerpo. Se caracteriza por el engrosamiento y endurecimiento de las paredes arteriales, lo que puede ocasionar eventos cardiovasculares graves, como infartos o ictus.

Un estudio realizado por la Sociedad Española de Cardiología, la Fundación Española del Corazón, la Sociedad Española de Arteriosclerosis y la Asociación Cardioalianza reveló que más del 80 % de las personas en España no están familiarizadas con la enfermedad vascular aterosclerótica. Además, más de la mitad de la población no sabe reconocer los síntomas asociados a esta condición.

A pesar de su relevancia, un gran porcentaje de la población en España desconoce la existencia de esta enfermedad y sus implicaciones

La EVA es una afección compleja que puede afectar a diversos órganos del cuerpo, siendo los más comúnmente afectados el corazón, el cerebro y las extremidades. Cuando una arteria se obstruye, impide el flujo sanguíneo adecuado hacia estos órganos, lo que puede ocasionar lesiones en los tejidos o incluso la muerte de los mismos.

Los síntomas varían según el órgano afectado. En el caso del cerebro, pueden presentarse pérdida de fuerza o sensibilidad, problemas de habla y alteraciones visuales. En el corazón, los síntomas incluyen dolor torácico opresivo, sudoración, náuseas y vómitos, que se conocen como angina de pecho. Cuando afecta a las extremidades, se puede experimentar dolor al caminar rápido o cuesta arriba, aliviándose con el reposo.

En casos más graves, el dolor puede presentarse incluso en reposo y, en situaciones extremas, puede ser necesario amputar la extremidad afectada.

Existen diversos factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de la EVA

Entre ellos se encuentran el tabaquismo, el colesterol alto, la hipertensión arterial, la diabetes, el sedentarismo y la obesidad.

Estos factores pueden provocar la acumulación de placas de grasa en las arterias, estrechándolas y dificultando el flujo sanguíneo. Adoptar un estilo de vida saludable es crucial para prevenir esta enfermedad.

Se recomienda seguir una dieta equilibrada, como la dieta mediterránea, que incluye frutas, verduras, pescado, frutos secos y aceite de oliva, y reducir el consumo de carnes rojas y alimentos procesados. Además, es fundamental dejar de fumar, controlar la presión arterial, la diabetes y el colesterol mediante cambios en la alimentación y, en algunos casos, medicamentos recetados por un médico.

Si ya se ha desarrollado la EVA o enfermedad vascular aterosclerótica, es esencial llevar un control más riguroso de los factores de riesgo y seguir los tratamientos recomendados por un especialista. Afortunadamente, existen opciones de tratamiento que pueden ayudar a reducir las lesiones vasculares y disminuir el riesgo de complicaciones adicionales. Estos tratamientos pueden incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos para controlar el colesterol y la presión arterial, y, en casos más graves, procedimientos quirúrgicos o intervencionistas.

Así las cosas, la EVA, la enfermedad vascular aterosclerótica es un trastorno importante que afecta a las arterias y puede dar lugar a eventos cardiovasculares graves. Es fundamental aumentar la conciencia sobre esta enfermedad y sus síntomas, así como tomar medidas preventivas para reducir los factores de riesgo y llevar una vida saludable. La educación y la detección temprana son clave para evitar complicaciones y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

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