Cipriano González, el antiguo fraile toledano que ayuda a las personas desfavorecidas

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04/05/2022 - 13:00
Cipriano, el amigo de los pobres

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En la ciudad de Toledo se encuentra Cipriano González, que, con sus 85 años no para de ayudar a las personas desfavorecidas a través de la asociación “El Socorro de los Pobres”, ha ayudado a miles de toledanos, a familias e incluso a personas inmigrantes. Conozcamos su historia.

El monasterio de Soria se convierte en el punto de partida

El Español ha podido ponerse en contacto con Cipriano y preguntarle cómo ha sido su recorrido y experiencia durante estos últimos años ayudando a miles de personas desfavorecidas de la ciudad de Toledo.

Su historia comienza cuando la familia de Cipriano le mandó al monasterio de Soria, Santa María de Huerta, donde viendo la situación cruel que allí se vivía, comenzó a empatizar y a ayudar a quienes más lo necesitaban. De hecho, una niña pequeña fue su luz de energía para comenzar en la andadura de lo que sería su nueva forma de vida. Una de las frases que más le ha ayudado es “haz caridad y no te preocupes de lo demás”, tal y como lo dijo Jesucristo. Desde entonces, Cipriano la ha tomado como referencia en su vida.

El joven Cipriano se vio envuelto en la idea de mandarle a Nicaragua para hacerse cura. Sin embargo, el niño toledano decidió volcarse en las personas desfavorecidas, comenzando por sus padres y sus hermanos, que eran en aquellos momentos quienes más necesitaban ayuda. Y así lo hizo. Tras su decisión, reformó un piso y ayudó a su familia. Compraba sartenes y aceite para cocinar, también alquiló un local para llenarlo de alimentos y seguir con su labor.

“El Socorro de los Pobres”, una organización dispuesta a ayudar a las personas desfavorecidas

A raíz del nuevo rumbo elegido por Cipriano, nació “El Socorro de los Pobres”, una organización con la que se ha podido ayudar a miles de toledanos en aprietos, a familias donde ha escaseado el trabajo y a inmigrantes que no tenían nada.

El antiguo religioso se casó, tuvo tres hijos y trabajó hasta la jubilación en Standard Eléctrica, una multinacional que desembarcó en Toledo creando cientos de puestos de trabajo. Por la mañana se dedicaba a cumplir con la fábrica, pero por la tarde seguí cumpliendo con la misión de ayudar a las personas desfavorecidas y ejercerlo en cuerpo y alma. Siempre pidiendo alimentos donde sobran para llevarlos donde hacía falta.

Tal y como ha confirmado Cipriano, “voy a seguir mientras pueda moverme”. Además, la organización cuenta con voluntarios de todo el mundo preparados para ayudar con esta labor. Además, Cipriano asegura que “cada vez hay más pobres” y personas desfavorecidas en la zona de Castilla-La Mancha, por lo que la gente está huyendo a otros lugares en busca de un nuevo entorno laboral y una mayor calidad de vida.

A esta situación se le suma la guerra en Ucrania, donde las donaciones de alimentos se han reducido de manera drástica y no llegan a las provisiones suficientes para ayudar a quienes más lo necesitan. Por eso, desde la organización han hecho un llamamiento a la población para que hagan llegar comida y comenzar el reparto a otras zonas. Las personas desfavorecidas necesitan nuestra ayuda, es importante no dejarlas en el olvido.

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