Los refugiados y migrantes en Melilla viven su acogida en "alarmantes condiciones"

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31/08/2020 - 09:30
Sanitarios y miembros de la Cruz Roja atienden a los inmigrantes que consiguieron saltar la valla. EFE

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La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) piden a las autoridades españolas que adopten medidas “urgentes y coordinadas” para responder a lo que consideran unas alarmantes” condiciones de recepción de refugiados y migrantes en Melilla, tanto en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) como en la plaza de toros de la ciudad autónoma.

Melilla, un punto clave para refugiados y migrantes

Muchos refugiados y migrantes de África subsahariana intentan llegar a España a través de Melilla, una ciudad autónoma española situada al norte de Marruecos. En 1998 el gobierno español empezó a construir una valla para frenar la llegada de estas personas.

A día de hoy, la estructura consta de una doble valla de 12 kilómetros de largo con varios puestos de vigilancia. En 2005 se instalaron concertinas (elementos cortantes) en el borde superior, que empezaron a retirarse en diciembre de 2019.

Cada año, miles de migrantes se arriesgan a escalar esta valla de seis metros de altura. Como consecuencia, la frontera se convierte en escenario de un sinfín de detenciones y devoluciones de refugiados a sus países de origen.

El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes duplica su capacidad

El CETI acoge en la actualidad a cerca de 1.400 personas, incluyendo en torno a 150 niños, mujeres y ciudadanos “altamente vulnerables” ante el COVID-19 y, por tanto, “duplica su capacidad”, según denunciaron a través de un comunicado conjunto Acnur y la OIM, publicado por Servimedia.

Ante la situación de sobreocupación "crónica" del CETI, los refugiados y migrantes en Melilla recién llegados son acogidos en dependencias “improvisadas totalmente inadecuadas”, a juicio de ambas organizaciones, que subrayaron que las condiciones de acogida “hacen imposible practicar medidas de higiene y de distanciamiento social que permitan a los residentes protegerse”.

Estas condiciones, unidas a la aparición reciente de casos confirmados en el CETI y al confinamiento del centro, desencadenó, según Acnur y la OIM, “el miedo de contagio y tensiones entre los residentes” que están detrás de las protestas que se suceden desde la semana pasada.

Por una acogida "digna"

Muchas veces, los agentes que patrullan la valla recogen a los migrantes en cuanto pisan suelo español y los devuelven a Marruecos (fuera de Europa): son las llamadas “devoluciones en caliente”, lo que supone una vulneración de los derechos humanos.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a España en 2017 por estas "devoluciones en caliente" al considerar que fueron entregados a las autoridades marroquíes “contra su voluntad” y “sin ninguna medida administrativa o judicial previa”.

La sentencia fue considerada un pequeño éxito por parte de las organizaciones humanitarias y de derechos humanos. Sin embargo, el Gobierno español recurrió y el TEDH cambió su postura respaldando la actuación de los agentes fronterizos.

Ahora el Tribunal considera que los inmigrantes se ponen ellos mismos en una situación ilegal al sortear las vallas de Melilla. Muchas de estas personas han huido de la guerra o la persecución y algunas han solicitado asilo en España.

Por todo ello, desde Acnur y la OIM también exigieron la puesta en marcha de un sistema de evaluación “ágil” y la activación, “a la mayor brevedad”, alternativas como el traslado a la península de los solicitantes de asilo, el programa de retorno voluntario y reintegración o la reunificación familiar.

Para ambas organizaciones urge garantizar una acogida “digna” y conforme a la normativa en vigor, por lo que reiteraron su disposición a ofrecer su experiencia con el fin de ayudar a encontrar “soluciones urgentes y dignas a los retos específicos a los que se enfrenta Melilla” en los ámbitos de la protección internacional y migratorio y, “especialmente", a su entender, teniendo en cuenta los "desafíos" planteados por el COVID-19.

Es necesario mejorar las condiciones de recepción de refugiados y migrantes en Melilla, a fin de garantizar una acogida digna de conformidad con los instrumentos legales específicos en vigor.

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