Verse bien ayuda a sentirse mejor

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Verse bien, sentirse mejor

Lectura fácil

En nuestro estado de ánimo influyen muchos factores diferentes.

Algunos forman parte de nuestra manera de ser y otros proceden de nuestro entorno.

Nos afectan las relaciones personales, nuestra situación económica y laboral, las actividades que realizamos,
y también nos afectan las horas de luz y el tiempo que hace.

Por eso unas veces estamos de buen humor y otras parece que lo vemos todo de color oscuro.

Aunque muchas de estas circunstancias están fuera de nuestro control,
es importante recordar que en nuestro estado de ánimo
también influyen nuestros hábitos diarios y nuestra imagen personal.

Cuidar de nosotros mismos crea un sentimiento de bienestar físico y emocional

Prestar atención a nuestra imagen personal, asearnos, vestirnos y arreglarnos todos los días,
sube nuestra autoestima y nos ayuda a mantener un buen estado de ánimo.

Cuando nos sentimos más optimistas tenemos más ganas de hacer cosas,
de relacionarnos con otras personas
y hasta nos sentimos más fuertes ante las dificultades de la vida.

Además las personas positivas contagian su entusiasmo a los que les rodean.

Una parte importante de nuestra imagen personal es la forma de vestir

Nuestro estado de ánimo influye en la ropa que elegimos para ponernos cada día.

Sin darnos cuenta muchas veces, sobre todo cuando pasamos mucho tiempo en casa,
nos vestimos siguiendo una rutina, por costumbre o por comodidad,
y sin tener en cuenta que los colores de la ropa que nos ponemos,
desencadenan emociones.

Distintos colores provocan sensaciones diferentes,
porque cada color envía un mensaje.

No sentimos lo mismo cuando vemos un color claro que cuando vemos un color oscuro.

Según el color de la ropa que llevamos nos sentimos de forma diferente.

También transmitimos ciertas sensaciones a los demás.
Algunos colores crean sensación de optimismo.
Por ejemplo: rojo, amarillo y naranja.

Hay otros colores que aportan sensación de tranquilidad, son colores que relajan.
Por ejemplo: verde, azul y violeta.

Por último hay colores que crean sensación de pesimismo, de tristeza,
como el negro y el gris.

Cuando sabemos que cuidar de nosotros mismos y de nuestra imagen mejora nuestro estado de ánimo
y que los colores de la ropa que nos ponemos desencadenan emociones,
podemos elegir entre arreglarnos y vestirnos como nos sentimos
o arreglarnos y vestirnos como nos gustaría sentirnos.

Por eso desde Escuela de Imagen y Moda Fácil os animamos a dedicar tiempo todos los días a vuestro cuidado personal, establecer rutinas de higiene y belleza
y utilizar el poder de los colores para mantener alta vuestra autoestima y vuestro estado de ánimo.

 

En nuestro estado de ánimo influyen muchos factores diferentes.

Algunos forman parte de nuestra manera de ser y otros proceden de nuestro entorno.

Nos afectan las relaciones personales, nuestra situación económica y laboral, las actividades que realizamos,
y también nos afectan las horas de luz y el tiempo que hace.

Por eso unas veces estamos de buen humor y otras parece que lo vemos todo de color oscuro.

Aunque muchas de estas circunstancias están fuera de nuestro control,
es importante recordar que en nuestro estado de ánimo
también influyen nuestros hábitos diarios y nuestra imagen personal.

Cuidar de nosotros mismos crea un sentimiento de bienestar físico y emocional

Prestar atención a nuestra imagen personal, asearnos, vestirnos y arreglarnos todos los días,
sube nuestra autoestima y nos ayuda a mantener un buen estado de ánimo.

Cuando nos sentimos más optimistas tenemos más ganas de hacer cosas,
de relacionarnos con otras personas
y hasta nos sentimos más fuertes ante las dificultades de la vida.

Además las personas positivas contagian su entusiasmo a los que les rodean.

Una parte importante de nuestra imagen personal es la forma de vestir

Nuestro estado de ánimo influye en la ropa que elegimos para ponernos cada día.

Sin darnos cuenta muchas veces, sobre todo cuando pasamos mucho tiempo en casa,
nos vestimos siguiendo una rutina, por costumbre o por comodidad,
y sin tener en cuenta que los colores de la ropa que nos ponemos,
desencadenan emociones.

Distintos colores provocan sensaciones diferentes,
porque cada color envía un mensaje.

No sentimos lo mismo cuando vemos un color claro que cuando vemos un color oscuro.

Según el color de la ropa que llevamos nos sentimos de forma diferente.

También transmitimos ciertas sensaciones a los demás.
Algunos colores crean sensación de optimismo.
Por ejemplo: rojo, amarillo y naranja.

Hay otros colores que aportan sensación de tranquilidad, son colores que relajan.
Por ejemplo: verde, azul y violeta.

Por último hay colores que crean sensación de pesimismo, de tristeza,
como el negro y el gris.

Cuando sabemos que cuidar de nosotros mismos y de nuestra imagen mejora nuestro estado de ánimo
y que los colores de la ropa que nos ponemos desencadenan emociones,
podemos elegir entre arreglarnos y vestirnos como nos sentimos
o arreglarnos y vestirnos como nos gustaría sentirnos.

Por eso desde Escuela de Imagen y Moda Fácil os animamos a dedicar tiempo todos los días a vuestro cuidado personal, establecer rutinas de higiene y belleza
y utilizar el poder de los colores para mantener alta vuestra autoestima y vuestro estado de ánimo.

Paola Torres Muinelo (VíaPaolablog)
Equipo Escuela de Imagen y Moda Fácil

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