El 43 % de las noticias sobre violencia de género minimizan o romantizan el problema 

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12/01/2026 - 08:39
Mujeres manifestándose el 8 de marzo

Lectura fácil

Los medios de comunicación tienen el poder de construir la realidad, de moldear la percepción pública y de señalar qué es inaceptable en una sociedad democrática. Sin embargo, cuando se trata de informar sobre la violencia de género, la prensa española sigue teniendo una asignatura pendiente muy grave. Según un reciente informe del Observatorio de Periodismo Machista, difundido por Efeminista, el 43 % de las noticias publicadas sobre este tema minimizan la gravedad de los hechos o, lo que es peor, romantizan la violencia bajo viejos mitos del amor romántico.

Este dato es una llamada de atención urgente a las redacciones. A pesar de los avances legislativos y de la creciente conciencia social tras el movimiento feminista de los últimos años, una parte significativa del periodismo sigue cayendo en trampas narrativas que, lejos de ayudar a erradicar la violencia, la perpetúan, la justifican o la convierten en un suceso aislado e inevitable.

Del "crimen pasional" a la justificación del agresor

Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es la persistencia de la "romantización" del asesinato. Aunque el término "crimen pasional" ha desaparecido de muchos libros de estilo, su espíritu sigue vivo en las crónicas que aluden a los celos, al "no aceptaba la ruptura" o al "la mató porque la quería demasiado". Estas fórmulas narrativas son peligrosas porque vinculan el asesinato con el amor, enviando un mensaje tóxico a la sociedad: el control y la posesión son formas extremas de afecto.

Además, el informe señala una tendencia a buscar atenuantes para el agresor en el propio texto periodístico. Es común encontrar referencias al consumo de alcohol, drogas o problemas de salud mental del asesino ("sufrió un arrebato", "estaba deprimido"). Al poner el foco en estas circunstancias, la noticia desplaza la responsabilidad. El mensaje subyacente es que la violencia fue un accidente o una pérdida de control momentánea, ocultando la realidad estructural: que la violencia de género es una herramienta de dominación y control patriarcal que se ejerce de forma consciente.

El sujeto omitido y el "buen vecino"

Otro vicio periodístico detectado es el uso de la gramática para esconder al culpable. Titulares como "mujer muere apuñalada" o "hallado el cuerpo de una mujer" utilizan la voz pasiva o construcciones impersonales que eliminan al sujeto de la acción. Las mujeres no "mueren", son asesinadas. Al borrar al agresor del titular, se invisibiliza la causa de la muerte y se presenta el feminicidio y la violencia de género casi como un fenómeno natural o una desgracia fortuita.

Asimismo, el informe critica el recurso habitual de entrevistar a los vecinos del agresor, que a menudo lo describen como "una persona normal", "un buen padre" o "alguien que saludaba siempre". Dar altavoz a estos testimonios sin contexto contribuye a blanquear la imagen del asesino y genera incredulidad sobre la víctima. Este tipo de cobertura no aporta valor informativo, sino que refuerza la idea de que los maltratadores son monstruos reconocibles, cuando la realidad es que son hombres integrados en la sociedad que ejercen la violencia de género de puertas para adentro.

Hacia un periodismo responsable y con perspectiva

El estudio del Observatorio no busca solo señalar los errores, sino marcar el camino hacia un periodismo ético. La información sobre violencia de género no puede tratarse como un simple suceso en la página de crónica negra. Requiere contexto, análisis y, sobre todo, perspectiva de género.

Esto implica utilizar la terminología correcta ("violencia machista", "feminicidio"), poner el foco en el agresor y no en la víctima (evitando detalles morbosos sobre cómo fue asesinada o qué ropa llevaba) y ofrecer siempre recursos de ayuda (como el teléfono 016) en las noticias. Los medios tienen la responsabilidad social de educar y de actuar como altavoz de las víctimas, no de sus verdugos. Mientras el 43 % de las noticias sigan fallando en este cometido, la prensa seguirá siendo parte del problema y no de la solución. Erradicar la violencia de género también pasa por dejar de escribir sobre ella con las tintas del pasado.

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