El proceso y las posibles consecuencias de ponerse moreno

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12/06/2021 - 11:00
Tomar el sol/Pixabay

Lectura fácil

Con el verano a la vuelta de la esquina son muchos los que comienzan a tomar el sol para lograr ese color de piel para lucir en las noches veraniegas. Pero ¿conoces realmente qué es el bronceado y las consecuencias que puede tener en nuestra piel?

La realidad sobre qué es el bronceado

Cuando se habla de broncearse se suele hacer referencia a ponerse moreno, y la realidad es que esto no es así. El bronceado es una herramienta de defensa de nuestra piel. Esta contiene melanocitos, unas células que producen melanina y es la que absorbe la radiación ultravioleta. Cuanto esta radiación del sol comienza a dañar las células de la piel, mandan un mensaje a los melanocitos, y comienza la autodefensa.

Los expertos de Futurlife añaden: “Cuando las células de la piel tienen mucho daño en su ADN por el sol acaban autoeliminándose y provocando inflamación y enrojecimiento en la zona”. Justo después, se producen las quemaduras. Si con el paso del tiempo no se repara el ADN de las células de la piel, puede haber probabilidad de desarrollos tumorales.

Los rayos ultravioletas

Los expertos de la Academia Española de Dermatología y Venereología insisten en que “el bronceado no es sinónimo de salud ni de belleza”. Además, recalcan que las quemaduras solares cuando se trata de un menor o adolescente son “determinantes de cáncer de piel en la edad adulta”.

Existen tres tipos de radiación ultravioleta según la longitud de la onda: los rayos UVC, UVB (onda corta) y UVA. Los UVB y UVA son los que atraviesan las capas de la Tierra y afectan directamente a la piel. Los rayos UVB son los que provocan el bronceado en la piel, y con ello, la aparición de quemaduras rápidamente. Los UVA en cambio, no suelen causar quemaduras.

La importancia de los factores de protección solar

El factor de protección solar, conocido también por FPS o SPF, es un indicador de cuánto tiempo puede estar expuesta la piel a rayos UVB sin sufrir quemaduras. Por ejemplo, si se trata del facto 15, significa que la piel tardará 15 minutos más en quemarse sin protección.

Es importante el uso de un protector para la piel, sea del fototipo que sea. Dentro del fototipo 1 y 2 (personas blancas, albinas o pelirrojas), se recomienda un mínimo de 50, mientras que para el fototipo 3 (piel blanca que no suele exponerse al sol, pero coge color en verano), usar el 30 y 50. Finalmente, para el fototipo 4 (personas que no suelen quemarse), factor 30.

“No hace falta más que una pequeña dosis de 20-30 minutos de sol al día” para que la piel produzca la vitamina D necesaria

Uno de los principales riesgos es la exposición excesiva a la radiación solar. La Fundación Piel Sana recomienda no más de 30 minutos de exposición para protegerse de una manera adecuada. Es importante también el uso de protección solar, pero también de sombrero y gafas de sol.

Los expertos además recuerdan que no es del todo recomendable tomar el sol en las horas más centrales, de 12.00 a 17.00 horas.

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