El cambio climático golpea con dureza en África provocando el traslado de los campesinos

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Personas en África hacen una cola con las mascarillas en sus rostros

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Debemos acabar con el racismo para combatir el calentamiento global.

Tres activistas climáticos africanos exigen ponerle fin a la opresión racial para atajar, desde las propias comunidades, los problemas medioambientales que tiene el continente.

El cambio climático tiene efectos directos en la salud mental de los africanos. Muchos desarrollan depresiones, estrés y algunos hasta intentan acabar con su vida tras la pérdida de cosechas o la destrucción de sus casas y granjas tras inusuales lluvias.

Cada día, en África se viven episodios de violencia entre campesinos que migran y pelean por las mismas tierras.

Tres activistas africanos se encuentran en Nueva York para acabar con el genocidio de los pueblos indígenas y la opresión racial atajando así los problemas del continente a raíz del cambio climático.

Dichos activistas quieren con este gesto poner fin a una situación que se alarga con innumerables adversidades, sin ver la luz al final del túnel.

“Lo que podemos hacer en África es muy diferente de lo que se puede hacer en Occidente”, explicaba la keniana Janet Kabue, también activista medioambiental y moderadora del acto virtual Voces Africanas, del que se hace eco El País. “La sistemática explotación de África ha provocado una pérdida brutal de vidas y la destrucción del continente. Las sobras de lo robado se quedan aquí y contaminan. Igual que el agua y el aire próximo a las minas. La destrucción de nuestras vidas es el último precio que estamos pagando por vuestra comodidad [...] Pero conocemos nuestras tierras y sabemos qué es lo mejor para nosotros”, afirmó con los ojos firmes e inquebrantables.

La vivencia de los activistas africanos

Coincidiendo con este acto virtual, tal y como hemos mencionado, son tres los ciudadanos que quieren que África tome la voz y el protagonismo de su destino. De este modo, Samuel Anuga nunca pensó que el cambio climático fuera a tener efectos directos en la salud mental de los ghaneses. Fue testigo de cómo muchos desarrollan depresiones, estrés y algunos hasta intentan acabar con su vida tras la pérdida de cosechas o la destrucción de sus casas y granjas tras fuertes tormentas y adversidades climáticas, derivaron en su posicionamiento para luchar por esta dura realidad que están viviendo, luchar contra el cambio climático, dar voz a los ciudadanos de África y hacer los procesos sostenibles.

En el caso de Nez Ibequa en Nigeria quiso frenar la violencia entre personas que trabajan en el campo y se desplazan de un lugar a otro, dende luchan por las tierras y llegan a las manos por el terreno. Por su parte, Rudo Piri trabaja para que las comunidades de Zimbabue sean las que lideren la transición ecológica; que la belleza natural de su país vuelva a parecerse a sus recuerdos de la niñez .

El cambio climático en África

En Ghana se han vivido grandes estragos propiciados por el cambio climático. Este país se encuentra en la zona occidental de África ha visto como el nivel del mar viene aumentando progresivamente en los últimos años. Ghana, vive bajo la presión deinusuales lluvias torrenciales y sequías prolongadas.

Estos cambios provocan que las personas del campo cambien su modus vivendi. Un proceso a veces muy complejo. Es por ello por lo que desde hace siete años Samuel Anuga, investigador experto en agricultura, se dedica a facilitar la transición y a empoderar a los que labran la tierra, trabajan en el campo y con el ganado.

Reunión 'African Voices'

El acto, fue propiciado por Every SustainingAllLife.org (SAL) y United To End Racism (UER) se convirtió en una sala de escucha y un escenario perfecto para crear sinergias y compartir experiencias entre las cerca de 200 personas que se conectaron a través de la plataforma Zoom. “Es una reunión de amigos con ideas y ganas de mejorar el planeta en el que vivimos, de rescatar a la Madre Tierra”, decía Kabue antes de dar paso a los tres invitados en un foro donde el cambio climático es el asunto de mayor preocupación.

Nez Ibecqua es un activista de Nigeria que en su intervención en esta reunión señaló: “Muchos veían cómo se inundaban sus casas o perdían sus granjas”, cuenta por videoconferencia. “Y nos empezamos a dar cuenta de que estas situaciones traumáticas derivan en problemas de ansiedad, estrés, depresión e incluso tendencias suicidas.

Con respecto a la situación actual de los agricultores, se indicó en la reunión que, no pueden cargar con el peso de no tener ningún sueldo que llevar a casa”. Los activistas, en el ámbito local enseñan la manera de proteger el medio en el que viven y realizar una buena gestión ante los efectos del cambio climático.  

Por su parte, hacen lo posible por retomar los métodos tradicionales de cosecha, fertilizantes ecológicos y fomentan los cultivos en función de los cambios vividos.

“La receta del hambre”

Finalmente, a consecuencia de estos conflictos entre campesinos se añade la inflación en los productos. “Como cada vez hay menos cosechas, la producción es mucho menor y los precios están por las nubes”, critica la nigeriana. Una bolsa de arroz, aseguraba, cuesta hoy cinco veces lo que costaba hace unos años: “Esta es la receta del hambre”.

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