La baja calidad del agua genera una crisis mundial que se agrava cada día

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23/08/2019 - 13:42
contaminación del agua

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La contaminación del agua es ya un problema mundial que amenaza al crecimiento económico, a la salud pública y a la seguridad alimentaria. Así de contundente es el último informe del Banco Mundial publicado esta semana.

Los nitratos, la salinidad, el bajo nivel de oxígeno y los restos de medicamentos y plásticos, los causantes

En el mundo hay 844 millones de personas sin servicios básicos de agua potable, 1.800 millones de personas que beben agua sin protección contra la contaminación fecal y 4.500 millones de personas sin acceso a inodoros “seguros”, según indican la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef. Aunque estas amenazas a la calidad del agua tienden a disminuir conforme crece la economía de un país, no son las únicas.

Productos contaminantes

Más allá de los vertidos fecales y sus bacterias, hay numerosos productos que contaminan las aguas.

En Newark (Nueva Jersey), las autoridades ambientales descubrieron recientemente altos niveles de plomo en el agua del grifo porque los filtros no lo extraían. Como resultado, miles de personas sólo pudieron beber agua embotellada.

Por desgracia, pocas zonas del mundo se libran y pueden presumir del buen estado de sus recursos hídricos. De hecho, el crecimiento económico, provoca por regla general, que se incrementen los vertidos y la cantidad de residuos, que son los micropláticos y productos farmacéuticos.

No hay que perder de vista tampoco que los fertilizantes utilizados para las actividades agrícolas perjudican seriamente las aguas subterráneas, así como ríos y posteriormente mares y océanos.

Puntos a destacar del informe

El informe avisa de que el riesgo en Europa es elevado. La intensificación de la agricultura, los cambios en el uso de la tierra, los patrones de lluvia más variables debido al cambio climático y la creciente industrialización, entre otros factores, impulsan la contaminación hídrica.

Asimismo, el documento destaca que la descarga en el agua de cada kilogramo adicional de fertilizantes de nitrógeno por hectárea puede aumentar las tasas de retraso del crecimiento de los niños en un 19% y reducir sus ingresos en la edad adulta hasta en un 2%, en comparación con aquellos que no están expuestos.

En este sentido, la salinidad también deteriora la calidad del agua. A medida que aumenta la salinidad en el suelo y en el agua, debido a sequías más intensas, mareas de tormenta y altas tasas de extracción de agua, se reduce la productividad agrícola. Como consecuencia, cada año se pierde una cantidad de alimentos suficiente para abastecer a 170 millones de personas.

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