¿La economía circular está siendo también inclusiva?

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30/07/2022 - 13:30
El tránsito hacia una economía circular

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La economía circular es un concepto con el que ya empezamos a encontrarnos más familiarizados. Desde que se empezaron a promover los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, principalmente dirigidas al cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad, desde las instituciones públicas y otras entidades, los procesos y los mensajes para alcanzar una sociedad más sostenible son múltiples.

Proyectos, iniciativas, inversiones, todo un movimiento para iniciar una transformación profunda de los modelos de producción y nuestra forma de vida se han iniciado. En este sentido, la economía circular juega un papel clave, ya que se trata de generar formas de consumo y producción que, como su propio nombre indica, sean circulares para que no se queda nada fuera generando 'residuos' de ningún tipo. Además, este modelo circular, engloba una serie de elementos que van en concordancia con el desarrollo sostenible.

Economía circula inclusiva

La economía circular es la base en la que se cimientan estos nuevos procesos de cambio sostenible. Pero ¿Qué hay de la inclusión? Cuando hablamos de sostenibilidad, habitualmente se tiene a pensar que estamos hablando de energías renovables, reducción de la contaminación y los residuos o el respeto al medio ambiente. Y evidentemente es todo eso, pero va más allá. La sostenibilidad también debe incluir sociedades más justas, igualitarias y por tanto inclusivas.

Sin embargo, este aspecto puede estarse quedando atrás frente a los grandes riesgos que asumimos con el cambio climático y sus consecuencias. Por este motivo, el secretario de Finanzas de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE), Daniel-Aníbal García, lanza una advertencia a este respecto: “Como la economía circular es sostenible puede parecer que también va a regirse por criterios sociales. Pero no, no siempre es así”, afirma.

Y es que pocas veces, aunque afortunadamente cada vez se encuentran más ejemplos, las empresas que implementan un modelo de economía circular, lo hacen teniendo en cuenta la reducción de las desigualdades. “Hay que incorporar a estos colectivos desde el principio. Si no estamos presentes en esta nueva economía, la brecha existente entre las personas con discapacidad y el resto se va a ampliar”, comenta García en una entrevista para el periódico El País.

La formación y la tecnología

Dos vías para llegar a la economía circular inclusiva, parte en gran medida de ofrecer formación e implementar parte del desarrollo tecnológico que permite, cada día más, una mayor inserción laboral de las personas con discapacidad. “A las personas con discapacidad se las encasilla en actividades de poco valor añadido, que no dejan de ser productivas y muy dignas, pero hay que pensar que pueden ocupar cualquier puesto en una empresa, desde el dueño para abajo”, comenta el García. Acabar con estas limitaciones puede facilitar que la inclusión pueda formar parte de más proyectos que han iniciado la transición hacia modelos sostenibles.

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