España sube puestos, en 2019 consiguió reducir las emisiones de CO2

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España reduce emisiones. Las emisiones de CO2 la atmósfera contribuyen al calentamiento global.

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España es el sexto país de la UE que más redujo las emisiones de dióxido de carbono, con sus siglas CO2.

La Unión Europea ha registrado un descenso, antes de que los países aplicaran en 2020 medidas de confinamiento para frenar el coronavirus, según datos de Eurostat.

La oficina comunitaria de estadística indica que las emisiones de CO2 a la atmósfera contribuyen en gran medida al calentamiento global.

Esas emisiones representan una cifra elevada de todas las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por los seres humanos en la Unión Europea.

España ha registrado el 2019 una caída de las emisiones de CO2

España se encuentra ocupando el sexto puesto de países que consiguieron reducir las emisiones de Dióxido de carbono.

Las emisiones surgen por factores como:

  • Condiciones climáticas
  • Crecimiento económico
  • Tamaño de la población
  • Transporte
  • Actividades industriales

Las emisiones de CO2 ocurren en aquellos países donde se queman los combustibles fósiles para generación de electricidad, transporte, producción de acero, entre otros.

Es por eso que las importaciones y las exportaciones de productos energéticos tienen un impacto sobre el país en el que utilizan combustibles fósiles.

Por ejemplo, si el carbón es importado para generar electricidad supone un incremento.

Pero  si la electricidad es importada no tiene ningún efecto en el país importador y repercute en el exportador.

Estas son los datos por países de la Unión Europea

En el conjunto de la UE, las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles descendieron el año pasado.

Las emisiones bajaron en la mayoría de los países.

Los principales descensos están registrados en Estonia, Dinamarca, Eslovaquia, Grecia, Portugal y España.

Por el contrario, el año pasado hubo incrementos de las emisiones de CO2 en cuatro Estados miembro de la UE: Luxemburgo, Austria, Malta y Lituania.

Pero las emisiones de CO2 se mantuvieron sin cambios en Chipre.

Por otro lado, España es el quinto país de la UE en el cómputo de emisiones de CO2 por la quema de combustibles fósiles.

Sólo es superada por Alemania, Italia, Francia y Polonia.

En 2019 hubo una clara caída en el consumo de combustibles fósiles sólidos en muchos países de la UE:

  • Antracita
  • Lignito
  • Petróleo de esquisto
  • Arenas bituminosas

La razón principal es el aumento sustancial del precio del comercio de emisiones del sistema de derechos de emisión de la UE en comparación con los de 2018.

Hoy en día ese precio es inferior a 25 euros la tonelada de CO2.

Este sistema hace económicamente menos rentable emplear combustibles fósiles sólidos para la generación de electricidad porque emiten más CO2 por MWh de electricidad producida que otros combustibles, como gas natural.

Para compensar el uso reducido de combustibles sólidos, los países usan más gas natural y más energías renovables

para generar electricidad y/o importar electricidad faltante de otros países.

España es el sexto país de la UE que más redujo el año pasado las emisiones de dióxido de carbono (CO2) procedentes del uso energético por la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón).

La media de la UE es de un descenso del 4,3%, antes de que los países aplicaran en 2020 medidas de confinamiento para frenar el coronavirus, según datos de Eurostat.

La oficina comunitaria de estadística indica que las emisiones de CO2 a la atmósfera contribuyen en gran medida al calentamiento global y representan alrededor del 80% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por los seres humanos en la UE.

España ha registrado el 2019 una caída de las emisiones del 7,2% en comparación con el 2018

Las emisiones se generan por factores como condiciones climáticas (invierno largo o verano muy caluroso), crecimiento económico, tamaño de la población, transporte y actividades industriales.

Las emisiones de CO2 ocurren en aquellos países donde se queman los combustibles fósiles para generación de electricidad, transporte, producción de acero, etc..

Es por eso que las importaciones y las exportaciones de productos energéticos tienen un impacto sobre el país en el que se utilizan combustibles fósiles.

Por ejemplo, si el carbón se importa para generar electricidad supone un incremento, mientras que si la electricidad es importada no tiene ningún efecto en el país importador y repercute en el exportador.

Estas son los datos por países de la Unión Europea

En el conjunto de la UE, las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles descendieron el año pasado un 4,3%, según las cifras preliminares de Eurostat.

Las emisiones bajaron en la mayoría de los países, con los principales descensos en Estonia (-22,1%), Dinamarca (-9,0%), Eslovaquia y Grecia (-8,9% cada uno), Portugal (-8,7%) y España (-7,2%).

Por el contrario, el año pasado se registraron incrementos de las emisiones de CO2 en sólo cuatro Estados miembro de la UE: Luxemburgo (+7,5%), Austria (+2,8%), Malta (+2,0%) y Lituania (+1,6%). Mientras, las emisiones de CO2 se mantuvieron sin cambios en Chipre.

Por otro lado, España es el quinto país de la UE en el cómputo de emisiones de CO2 por la quema de combustibles fósiles, ya que abarca un 8,7% del total, sólo superada por Alemania (25,1%), Italia (11,8%), Francia y Polonia (11,2% cada uno).

En 2019 se registró clara caída en el consumo de combustibles fósiles sólidos (antracita, lignito, petróleo de esquisto y arenas bituminosas) en muchos países de la UE.

El aumento del precio del comercio de emisiones es una de las razones por las que se ha conseguido reducir dichas emisiones

La razón principal es el aumento sustancial del precio del comercio de emisiones del sistema de derechos de emisión de la UE en comparación con los de 2018 (actualmente es inferior a 25 euros la tonelada de CO2).

Este sistema hace económicamente menos rentable emplear combustibles fósiles sólidos, principalmente, para la generación de electricidad porque emiten más CO2 por MWh de electricidad producida que otros combustibles, como gas natural.

Para compensar el uso reducido de combustibles sólidos, los países usan más gas natural y más energías renovables para generar electricidad y/o importar electricidad faltante de otros países.

Para España resulta alentador haber registrado una bajada de esa envergadura, pues podemos seguir enfocando el trabajo de las compañías hacia una producción responsable y sostenible. El futuro es ahora.

2020-05-13

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