Profesores denuncian agresiones y presión constante de familias en escuelas

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26/12/2025 - 08:00
Un profesor descansa en su pupitre

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El sindicato educativo ANPE ha puesto el grito en el cielo este martes al denunciar, a través de su servicio de Defensor del Profesor, una preocupante tendencia: el incremento de las faltas de respeto hacia los docentes por parte de las familias del alumnado. A este fenómeno se suma una creciente presión para que los profesores cambien las notas de sus hijos, minando la autoridad pedagógica y la autonomía profesional del claustro.

La carga emocional agobia a los profesores

Estas son algunas de las conclusiones más destacadas del informe anual presentado por el Defensor del Profesor de ANPE. El servicio atendió un total de 2.004 casos durante el curso 2004-2005, una cifra ligeramente inferior a los 2.101 registrados el año anterior. Sin embargo, esta experiencia directa con las problemáticas que afrontan los profesores ha llevado a la organización sindical a reclamar medidas urgentes ante la escalada de la ansiedad y el síndrome del burnout (quemado) que afecta gravemente al colectivo.

El informe de ANPE subraya que se constata una "cronificación" del malestar emocional entre los docentes. Este estado de ánimo negativo está intrínsecamente asociado a diversos factores, incluyendo la sobrecarga burocrática que consume el tiempo de planificación y docencia, el insuficiente apoyo institucional y una clara falta de recursos humanos y materiales que permitan a los educadores llevar a cabo su labor en condiciones óptimas.

La coordinadora estatal del Defensor del Profesor, Teresa Hernández, advierte que los casos que llegan al servicio son "cada vez más complejos". Según su análisis, en estos conflictos confluyen múltiples elementos de estrés: desde el citado "síndrome del quemado", la incesante burocracia y las elevadas ratios de alumnos por clase, hasta el aumento del alumnado con necesidades educativas especiales y la incertidumbre sobre el futuro profesional del profesorado interino. También influyen negativamente la excesiva carga lectiva y la escasez generalizada de personal, tanto docente como no docente.

Ansiedad crónica en las aulas

El servicio, que celebra dos décadas de existencia y ya acumula 46.000 profesores atendidos, ofrece datos alarmantes en su última entrega. Durante el pasado curso, un abrumador 71 % de los docentes que recurrieron al servicio padecieron ansiedad, lo que supone un aumento de un punto y medio respecto al ciclo anterior. Esta afectación se manifiesta con especial intensidad entre los profesores de Educación Primaria. La gravedad de la situación queda reflejada en que al 17 % de los afectados se le concedió la baja médica, mientras que casi el 12 % sufrió cuadros de depresión.

El desglose de los casos atendidos muestra que casi el 43 % correspondió a conflictos con el alumnado y el 34 % a problemas con las familias, porcentajes que se mantienen estables respecto al curso precedente. No obstante, el sindicato recalca el preocupante aumento de las faltas de respeto por parte de familiares de alumnos, pasando de 313 a 320 casos. También se dispara la cifra de presiones para que los profesores mejoren las notas, con 162 casos frente a los 136 registrados anteriormente.

Tras las faltas de respeto, las falsas acusaciones constituyen el problema más recurrente. Los docentes continúan reportando dificultades serias para el desarrollo normal de sus clases y un persistente número de casos de acoso. En el apartado de la violencia física, se contabilizaron 174 agresiones en total, de las cuales 141 fueron cometidas por alumnos y 33, directamente, por familiares. La defensa de la dignidad y la seguridad de los profesores se convierte, por tanto, en una prioridad ineludible.

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