Esta es la clave que marcará la sentencia del caso Julen

EmailFacebookTwitterLinkedinPinterest
26/02/2019 - 13:26
Diario Sur Julen Totalan

Lectura fácil

La versión de David Serrano, dueño de la finca de Totalán donde falleció el pequeño Julen, se contradice con la inspección ocular que hizo la Guardia Civil al llegar al lugar y  apunta a que no había rastro de bloques de hormigón cerca de la boca del túnel por donde cayó el menor.

Así se encontró la Guardia Civil el pozo al llegar a la finca de Totalán

David Serrano ha asegurado en varias declaraciones públicas y ante la Guardia Civil que el pozo estaba tapado por dos bloques de hormigón que él mismo colocó, llegando a asegurar que "se había escurrido entre los dos bloques y había desaparecido".

El pocero asegura que dejó sellado el pozo con una gran piedra y el dueño de la finca lo desmiente y asegura que fue él quien colocó los bloques.

Diario Sur ha accedido al atestado en el que los agentes describen cómo estaba el terreno: a 17,5 metros de la boca del pozo encontraron restos de ceniza junto a dos bloques de hormigón.

"Entre esa zona y el pozo se encuentran cuatro sillas de plástico apiladas junto a una mesa, otras dos sillas apiladas que tienen bolsas con botellas de agua, vasos de plástico y una bolsa de aperitivos, y otra silla de las mismas características sobre la cual se encuentra una sartén con dos asas y resto del preparado de una comida", explican.

La versión del dueño de la finca

"El pozo se encuentra abierto y sobre mismo se halla instalado un trípode para facilitar las labores de inspección en el interior del pozo con equipos técnicos montado por los bomberos y agentes de la Guardia Civil que estaban realizando labores de localización y rescate del menor. No observándose en sus proximidades ninguna piedra o bloque de hormigón de los que, según testimonios, tapaban la boca del pozo".

Tarjeta GN10

Añadir nuevo comentario