Médicos sin Fronteras alarma sobre el aumento de la violencia en Afganistán

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14/08/2021 - 09:00
Fuente: Médicos sin Fronteras ©Prue Coakley/MSF

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Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció un recrudecimiento de la violencia en Afganistán, que se ha disparado desde mayo debido al intenso enfrentamiento entre las fuerzas afganas y los talibanes. El conflicto está impidiendo a la población acceder a atención médica y está provocando un aumento del número de muertos y heridos por balas y explosiones, además de obligar a la población a un desplazamiento generalizado que ya el mes pasado afectaba a más de 3,5 millones de personas, según informó entonces el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

Los equipos de Médicos Sin Fronteras están siendo testigos de los terribles enfrentamientos de la zona en que trabajan: Lashkar Gah (provincia de Helmand) y Kandahar, ambas en el sur, y Kunduz en el norte. También en los alrededores de Herat, donde MSF cuenta con otro proyecto.

“La situación en el país se ha deteriorado hasta tal punto que, en algunas ciudades, como Lashkar Gah y Kunduz, las instalaciones médicas se encuentran ya en primera línea del frente”, explicó Laura Bourjolly, responsable de Asuntos Humanitarios de Médicos Sin Fronteras en Afganistán.

“El personal de Médicos Sin Fronteras sigue atendiendo a los pacientes en todos nuestros proyectos, en circunstancias muy complicadas, por lo que hemos adaptado nuestras actividades médicas para responder a estas graves necesidades”, declaró.

En un comunicado emitido por la ONG y recogido por Servimedia recuerda que en tiempos de guerra los partos o la atención a enfermedades crónicas no se detienen. "Nos preocupa mucho que las mujeres tengan que dar a luz en casa sin ayuda médica. Pueden surgir complicaciones que pondrían en riesgo sus vidas y las de sus bebés", alarma.

Atención médica entre bombardeos

En Lashkar Gah, donde Médicos Sin Fronteras presta asistencia al hospital de Boost, se están produciendo intensos combates desde hace más de una semana. "La vida está paralizada y el personal sanitario atiende urgencias médicas, obstétricas y quirúrgicas. Este mismo personal permanece en el hospital para tratar a los pacientes mientras se producen bombardeos, ataques con morteros y con misiles muy cerca del recinto médico", urgen desde MSF.

Los equipos de la organización en este hospital trataron a un gran número de heridos de guerra la semana pasado, llegando a realizar 20 cirugías en un solo día. No obstante, debido a que muchas personas están huyendo de la ciudad, han observado una reducción "significativa" del número de pacientes que acuden para recibir atención. "Algunos han buscado seguridad en las zonas urbanas y viven en asentamientos informales con poco acceso a alimentos, refugio y atención médica", amplían.

Los combates también se han intensificado en Kunduz y sus alrededores, pues cayó en manos de los talibanes a finales de la pasada semana. "Cuando la violencia se intensificó en julio, las oficinas de MSF fueron transformadas en una unidad de traumatología con 25 camas, donde el equipo atendió a los heridos por explosiones, balas y metralla", informa MSF.

Así, entre el 1 y el 9 de agosto, la ONG atendió a 127 pacientes por heridas de bala y explosión, entre ellos 27 menores de 16 años. Siguen prestando atención en la unidad de traumatología, aunque, según afirma MSF, han comenzado a transferir los servicios ambulatorios al nuevo Centro de Traumatología de Kunduz (KTC), que está en construcción desde 2018.

Instalación de una clínica y puntos de agua

Entre algunas de las acciones que ha llevado a cabo Médicos Sin Fronteras en la zona, está la instalación de una clínica temporal para atender a niños y niñas menores de 5 años en el campo de Haji, un asentamiento "informal" donde, según indican, viven actualmente 500 desplazados. También aseguran haber rehabilitado puntos de agua y garantizado el acceso a aseos y duchas. Desde el 28 de julio hasta finales de la semana pasada, ya se habían tratado a más de 170 niños y niñas en este campo, la mayoría, indican, por enfermedades respiratorias, diarrea y anemia.

Avisan de que el conflicto sigue siendo "muy volátil", con un recrudecimiento de la violencia en distintas zonas del país. Por ello, aseguran hacer lo posible mientras aseveran que su personal médico se enfrenta a los combates que tienen lugar alrededor de sus instalaciones.

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