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La Fundación ONCE del Perro Guía ha mostrado en Madrid cómo estos animales se convierten en aliados indispensables de las personas ciegas, aportando independencia, seguridad y libertad. Durante una jornada abierta a estudiantes, usuarios y ciudadanía, se realizaron demostraciones prácticas de adiestramiento que evidenciaron la responsabilidad, concentración y vínculo afectivo que se genera entre los perros guía y los usuarios.
Los perros guía: autonomía y libertad para las personas ciegas
La Fundación ONCE del Perro Guía organizó este lunes en Madrid una jornada divulgativa en la que explicó cómo estos animales aportan independencia, seguridad y libertad a las personas ciegas.
Más de 400 asistentes, entre estudiantes de diferentes centros educativos, usuarios de estos compañeros y formadores especializados, participaron en la demostración para conocer el trabajo diario de los perros guía y el papel fundamental que desempeñan en la movilidad y autonomía de quienes no pueden ver.
El evento se celebró en el Polideportivo Municipal de Hortaleza bajo el lema “Mucho más que un perro”. Durante la jornada, los instructores mostraron cómo se lleva a cabo el adiestramiento de estos auxiliares caninos y sensibilizaron a los más jóvenes sobre la importancia de respetar su labor.
Así, subrayaron que, cuando un perro guía acompaña a su usuario, está trabajando, por lo que no debe ser distraído ni recibir comida de terceros, ya que cualquier interferencia puede poner en riesgo la seguridad de la persona que depende de él.
Demostraciones prácticas y entrenamiento
Durante la exhibición, que también contó con la presencia de vecinos y personas con discapacidad de centros de educación especial, los instructores Benedicto Cubillo y Patricia Reina realizaron ejercicios de obediencia y concentración con dos animales en formación, Vaiana y Roomba.
A través de un circuito que simulaba el entorno urbano, los asistentes pudieron observar cómo estos auxiliares aprenden a sortear obstáculos, subir y bajar escaleras, cruzar pasos de peatones, localizar puertas, permanecer en cafeterías y acompañar a sus usuarios en transporte público. Estas pruebas evidenciaron el alto nivel de concentración, responsabilidad y preparación que exige el trabajo diario de los perros guía.
Algunos usuarios con experiencia, como Agapito Blanco y María Jesús Hernando, compartieron su día a día junto a Grapa y Tarly, respectivamente. Ambos destacaron que sus compañeros no solo facilitan la movilidad, sino que les ofrecen autonomía y libertad para participar activamente en la sociedad.
Vínculo afectivo y respeto social
Más allá de la independencia que proporcionan, los usuarios resaltaron el profundo vínculo emocional que se genera hacia los perros guía. Los animales se convierten en apoyo constante, mostrando afecto, compañía y atención al estado de ánimo de su usuario, hasta el punto de que persona y perro funcionan como un equipo único.
Durante el acto, autoridades como Luis Natalio Royo Paz y María Teresa Rodríguez Peco reforzaron la idea de que estos perros guía contribuyen a la inclusión social y deben ser respetados en todos los espacios públicos.
Asimismo, el concejal David Pérez destacó la importancia de sensibilizar a la población desde edades tempranas, mientras que otros representantes institucionales apoyaron la iniciativa centrada en concienciación, respeto e inclusión.
La Fundación ONCE del Perro Guía ha entregado más de 3.800 animales en sus 35 años de historia, y actualmente cerca de mil personas en España cuentan con este apoyo. En la Comunidad de Madrid hay 219 perros guía en activo, y cada año se incorporan unos 140 nuevos.
Este modelo formativo gratuito y estructurado garantiza que cada persona ciega reciba un compañero confiable, capaz de ofrecer autonomía y seguridad en cualquier entorno.
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