España requiere más de 50.000 nuevas plazas residenciales para atender a dependientes severos

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16/01/2026 - 08:20
Falta de residencias para personas dependientes

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España enfrenta un déficit de más de 50.000 plazas residenciales para atender a personas con dependencia severa y gran dependencia. El envejecimiento de la población y las largas listas de espera ponen de relieve la necesidad de aumentar los centros y mejorar la atención domiciliaria.

España enfrenta un déficit importante de plazas residenciales

España necesita más de 50.000 plazas residenciales para atender a personas con dependencia severa (Grado II) y gran dependencia (Grado III). Además, casi 100.000 serían necesarias para alcanzar la ratio recomendada de cinco plazas por cada 100 mayores de 65 años.

El último informe de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales muestra que a principios de 2025 había 412.109 plazas, un 4,3 % más que el año anterior. En los cuatro años posteriores a la pandemia, las residencias aumentaron en 23.075 plazas, mientras que la población mayor de 65 años creció en más de 800.000 personas.

Más personas mayores en residencias

Actualmente, casi 340.000 personas viven en centros de mayores, 62.600 más que el año anterior. Esto representa un incremento del 15,9 % y una ocupación del 82,4 % de las plazas existentes. Según la Asociación, estas cifras muestran que las residencias siguen siendo esenciales debido al envejecimiento de la población y la necesidad de cuidados prolongados.

Según los datos del IMSERSO, hay 32.842 personas con Grado II y 15.686 con Grado III en lista de espera. Además, 57.091 personas están pendientes de valoración, y muchas de ellas probablemente recibirán uno de estos grados de dependencia.

Si se aplica el porcentaje de personas atendidas en residencias (21 % de Grado II y 34 % de Grado III), la demanda actual en plazas concertadas o prestaciones vinculadas sería de 32.241 personas. Sumando revisiones de grado y programas individuales de atención (PIAS) no efectivos, la Asociación calcula que hacen falta más de 50.000 plazas residenciales para cubrir la demanda real.

Necesidad de un modelo más humano

La Asociación también advierte sobre la necesidad de avanzar hacia un modelo de cuidados más humano. Esto incluye favorecer que las personas mayores dependientes permanezcan en su hogar, con atención domiciliaria especializada, y modernizar los centros residenciales para hacerlos más acogedores.

Aunque el Ministerio de Derechos Sociales presentó en 2023 una estrategia de desinstitucionalización, los avances en ayuda a domicilio han sido limitados, dejando la carga principal en las familias, especialmente en mujeres cuidadoras.

Distribución desigual por comunidades

Andalucía y Comunidad Valenciana concentran el mayor déficit, con 36.327 y 26.929 plazas faltantes, respectivamente, representando el 65 % del déficit nacional. En contraste, Castilla y León tiene un exceso de 16.712 plazas. Cinco comunidades tienen ocupación casi completa, con más del 95 % de sus plazas residenciales utilizadas: Extremadura, Canarias, Castilla-La Mancha, Baleares y Madrid.

El 71,1 % de las plazas residenciales son públicas, incluyendo plazas en centros públicos, concertadas y financiadas mediante prestaciones vinculadas. Las comunidades con mayor cobertura de plazas públicas son Castilla y León y Castilla-La Mancha, mientras que Canarias, Murcia y Comunidad Valenciana tienen la menor proporción.

El informe evidencia que España debe incrementar urgentemente sus plazas residenciales y reforzar la atención domiciliaria para garantizar cuidados dignos a los mayores con dependencia severa y gran dependencia. La combinación de nuevas plazas y un modelo más humano es clave para enfrentar el envejecimiento de la población y las necesidades crecientes del país.

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