Ceuta, Melilla y Madrid, líderes de la UE en seguridad vial

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06/01/2026 - 10:30
Coche siniestrado | Foto de 123RF/macronomy

Lectura fácil

En el complejo mapa de la seguridad vial europea, donde la lucha contra la mortalidad en carretera es una prioridad absoluta bajo el paraguas del "Objetivo Cero", España ha logrado posicionar a tres de sus territorios en la élite continental. Según los últimos datos comparativos a nivel de la Unión Europea, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, junto con la Comunidad de Madrid, se han "colado" entre las regiones con las tasas de muertes en carretera más bajas de toda la UE.

Este logro no es una casualidad estadística, sino el resultado directo de una combinación de factores demográficos, de infraestructuras y, sobre todo, de un modelo de movilidad específico que prioriza el transporte público y reduce los riesgos asociados a las vías de alta velocidad.

El modelo de "Ciudad-Región"

Para entender por qué estas tres regiones españolas destacan, primero hay que analizar dónde se producen la mayoría de los accidentes mortales. En España, y en la mayoría de Europa, el gran punto negro no son las autopistas ni las calles de las ciudades, sino las carreteras convencionales (de doble sentido y un solo carril por dirección).

Es aquí donde el perfil de Ceuta, Melilla y Madrid marca la diferencia.

El caso de Ceuta y Melilla

Las dos ciudades autónomas son casos evidentes. Con territorios extremadamente pequeños (18,5 y 12,3 km² respectivamente) y una naturaleza casi 100 % urbana, carecen de las peligrosas redes de carreteras interurbanas. La velocidad máxima está limitada por el propio entorno urbano (50 km/h, con amplias zonas de 30 km/h). Al eliminar de la ecuación el factor de riesgo de la carretera convencional, sus tasas de mortalidad se desploman a niveles mínimos, comparables a los de otras "ciudades-región" europeas.

El "milagro" de Madrid: por qué una gran metrópoli es tan segura

El caso de la Comunidad de Madrid es mucho más revelador y complejo. Siendo una región de 8.000 km² y casi 7 millones de habitantes, con un tráfico denso y una de las mayores redes de carreteras del país, su posición en el podio de la seguridad vial europea es un éxito notable que se explica por varios motivos:

  1. La mejor red de Transporte Público de España: Madrid ha hecho una apuesta histórica por el transporte público. La capilaridad de la red de Metro, Cercanías y autobuses (EMT e interurbanos) es tan eficiente que un altísimo porcentaje de la población no necesita usar el coche privado para sus desplazamientos diarios. Menos coches en la carretera significa, estadísticamente, menos exposición al riesgo.
  2. Alta densidad urbana: La mayor parte de la población de la Comunidad de Madrid se concentra en la capital y su área metropolitana. En entornos urbanos densos, las velocidades medias de circulación son bajas, lo que reduce drásticamente la gravedad de los accidentes.
  3. Infraestructuras de alta capacidad: A diferencia de la "España vaciada", Madrid apenas tiene carreteras convencionales de alto tráfico. Sus vías interurbanas son, casi en su totalidad, autovías y autopistas (M-30, M-40, M-50, y las radiales A-1 a A-6). Estas vías de alta capacidad, con calzadas separadas y sin cruces a nivel, son estadísticamente las más seguras para circular.
  4. Tiempos de respuesta de emergencia: En una región densamente poblada, los tiempos de llegada de los servicios de emergencia (SUMMA 111, bomberos, Guardia Civil) tras un accidente son mucho más cortos que en una zona rural, un factor vital para la supervivencia de las víctimas.

La paradoja de la seguridad vial en España

El éxito de Madrid, Ceuta y Melilla en el ranking europeo pone de manifiesto la gran paradoja de la seguridad vial en España. Nuestro país tiene dos realidades:

  • La España urbana y conectada: Con infraestructuras modernas (autovías) y un transporte público robusto, que alcanza niveles de seguridad vial de élite europea.
  • La España rural y dispersa: Con una red extensa de carreteras convencionales, más envejecidas y peligrosas, donde la dependencia del coche es total y los tiempos de respuesta sanitaria son mayores. Es aquí donde se concentra la mayor parte de la mortalidad.

La noticia, por tanto, es un espaldarazo al modelo de urbanismo sostenible y de inversión en transporte público masivo. Demuestra que reducir la dependencia del vehículo privado y construir infraestructuras seguras (autovías) son las dos herramientas más eficaces para salvar vidas en la carretera.

El reto para España no es, por tanto, hacer más segura a Madrid (que ya lo es), sino cómo trasladar ese éxito a las carreteras de Castilla y León, Aragón o Extremadura. Esto implica una inversión sostenida en la mejora de la red secundaria y, quizás, repensar la movilidad en la España vaciada.

El liderazgo de Ceuta, Melilla y Madrid en el ranking de regiones de la UE con mejor seguridad vial y menos muertes en carretera es una noticia que debe celebrarse, pero sobre todo analizarse. Este éxito no se debe al azar, sino a un modelo de movilidad urbana basado en la alta densidad, el uso intensivo del transporte público y una red de infraestructuras seguras de alta capacidad. Es un triunfo del urbanismo concentrado y seguridad vial frente al riesgo de la dispersión rural. Para alcanzar el "Objetivo Cero" en todo el territorio, España debe tomar nota del modelo madrileño e invertir en la transformación de sus peligrosas carreteras convencionales.

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